jueves, 28 de mayo de 2009

La banalización de la moral por sus pretendidos y presuntuosos guardianes

Hoy me llega la siguiente noticia de El País de España:

"Cuando se banaliza el sexo, se disocia de la procreación y se desvincula del matrimonio, deja de tener sentido la consideración de la violación como delito penal", escribe en una tribuna titulada "La violación, ¿fuera del Código Penal?" Ricardo Benjumea, redactor jefe de Alfa y Omega, la publicación del Arzobispado de Madrid que cada jueves se distribuye con la edición madrileña del diario Abc. "Ése es el ambiente cultural en el que vivimos, y, sin embargo, la inmensa mayoría de los españoles consideraría una aberración que se sacara la violación del Código Penal, aunque, a sólo cien metros, uno tuviera una farmacia donde comprar, sin receta, la pastilla que convierte las relaciones sexuales en simples actos para el gozo y el disfrute", añade el texto del semanario de archidiócesis del cardenal arzobispo Antonio María Rouco Varela, presidentede la Conferencia Episcopal.

Ricardo Benjumea, que comienza el texto, publicado hoy, pidiendo disculpas por usar el ejemplo de la violación -"Nada más lejos de mi intención que frivolizar con la violación", dice-, se pregunta si, reducido el sexo a "simple entretenimiento", debería mantenerse la agresión sexual en el Código Penal. "¿No debería equipararse a otras formas de agresión, como si, por ejemplo, obligáramos a alguien a divertirse durante algunos minutos?", escribe Benjumea, para a continuación -"No es demagogia", dice- poner el ejemplo de un violador, "homosexual", especifica, y "bien relacionado con los círculos progubernamentales", sostiene, que vio reducida su condena de 12 a 5 años de cárcel por una decisión del Consejo de Ministros. Después, el artículo habla de esa banalización del sexo que impregna "el ambiente cultural" y hace la comparación de la despenalización del aborto con la píldora poscoital. Y concluye con un ataque al Gobierno: "Esa hipotética indignación [la que provocaría la despenalización de la violación] es un motivo de esperanza, porque demuestra que la deshumanización de la sexualidad, que promueve el Gobierno, todavía no ha llegado a un punto de no retorno".
Si entiendo la lógica del argumento de esta revista católica, la idea es que una preferencia como la homosexualidad, o tener el derecho a tener relaciones sexuales con un mero fin recreativo, como mínimo conlleva la misma lógica de una violación. Es decir, para nuestros curitas españoles la elección libre y consensuada de dos personas de disfrutar su sexualidad es equivalente al acto de que una fuerce a otra, por medio de la violencia, a tener sexo.

¿Soy yo el único que nota la atrofia moral de la Iglesia Católica en este punto? A los que dicen que es anticuado hablar de moralidad cuando se discuten asuntos públicos y políticos en una sociedad moderna, yo los reto a que lo prueben. No sólo es irrelevante si es "anticuado" o no, sino que cuando hay gente tan horriblemente confundida al respecto, y que además se ha auto denominado como guardian y paladín de la moralidad y la ética en el mundo, a esta gente hay que desafiarla y ponerla en su lugar: ya sea con una argumentación en filosofía moral o al menos con una gota de sentido común, algo de lo que parecen carecer totalmente.


2 comentarios:

el anarquista dijo...

Si, la Iglesia anda muy atrofiada, esos argumentos, si es que cabe el término de agumento, sencillamente tiene huevo. Acaso el hombre y la mujer no tienen legítimo derecho al goce sexual? Yo soy católico pero la iglesia esta "miando fuera del tiesto" con eso, como así que banalizar el sexo equivale a descalificar la violación como delito? Eso es como reducir las violaciones de los curas pedófilos a "un simple acto de recreación" no buscará el articulejo aquel eso en el fondo? que mal andan los curas, qué mal anda mi iglesia, que triste. Saludos. historialdeunonanista.blogspot.com

Lina Maria Quintro dijo...

Lo invito a leer "La Iglesia Católica se muerde la cola" en www.desnudamientosfilosoficos.blogspot.com