martes, 27 de enero de 2009

Otro heroe en la lucha contra lo políticamente correcto

Me refiero, desde luego, a Silvio Berlusconi. Es increíble que la gente se indigne por sus chacarrillos, que no le hacen mal a nadie. Otro martir de la derecha, definitivamente...


Nadie ríe el último chiste de Berlusconi
La oposición arremete contra un comentario machista sobre las violaciones

Un soldado por cada guapa italiana. Es la última salida de tono de Silvio Berlusconi, que propone esta solución para acabar con los delitos de violación que se han producido en el último mes en Roma y en Guidonia. "¿Las violaciones? Pueden ocurrir en cualquier caso... En Italia deberíamos tener tantos soldados como chicas guapas, creo que nunca lo conseguiremos", ha dicho el presidente de Gobierno italiano.

Esta vez la broma no ha gustado a nadie, y las críticas han llovido desde todos los sectores: la izquierda, el centro, la derecha y la extrema derecha. Walter Veltroni, líder de la oposición del Partido Demócrata, le ha contestado secamente: "El enésimo chiste del presidente del Consejo frente al drama de tantas mujeres violadas es una última demostración de escasa responsabilidad y escasa sensibilidad hacia una forma de violencia que marca la vida de las personas que la sufren". El número dos de ese partido, Dario Franceschini, carga aún más y dispara que no es un chiste sino "una vulgaridad inaceptable para un hombre de gobierno que tiene la obligación de garantizar la seguridad de los ciudadanos".

Tanto políticos como gente de a pie se sienten cansados de la facilidad que tiene Berlusconi para bromear con asuntos que no tienen nada de chistoso y para esgrimir argumentos de claro signo machista. Su afición a alabar la belleza de las mujeres es conocida en todo el mundo y no es la primera vez que le trae problemas.

En enero de 2007 su esposa, Verónica Lario, le exigió, en una carta dirigida al periódico La Repubblica, que se excusara públicamente por haber coqueteado con otra. En esa ocasión, Berlusconi, hablando con Mara Carfagna, actual ministra de Igualdad, le dijo: "Me casaría contigo si no estuviera ya casado".

También el nombramiento del gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero suscitó el interés del Cavaliere, que lo consideró "demasiado rosa" y "difícil de manejar" dado el elevado número de ministras.

Pero Berlusconi no se rinde y, además, acusa a quien le critica de no tener sentido del humor. "Veltroni ha dicho una obscenidad, como le ocurre a menudo", ha replicado. Y añade: "La violación es un delito indigno, incivil y execrable. Punto final. Mi comentario era un cumplido a las chicas guapas italianas, que son algunos millones".

Daniela Santanché, ex candidata a la presidencia por La Destra y actual colaboradora del Pueblo de la Libertad, recuerda que ya durante la campaña electoral le aconsejó que debía ser más cauto a la hora de hablar de las mujeres. Llegó a afirmar que "a Berlusconi le gustan las mujeres sólo cuando están horizontales". Ahora se lamenta de la insistencia del presidente en este tipo de comentarios "insensibles e irritantes" pero, a pesar de todo, considera que Berlusconi "interpreta muy bien el sentido común de la gente".

Para defenderse de quienes le han atacado, Berlusconi alega que "instrumentalizan" sus declaraciones. "Han especulado con mi frase, deben avergonzarse. Yo sigo para adelante y digo lo que pienso", responde a la oposición. Y en eso no engaña a nadie, porque ya lo advirtió cuando tomó posesión de su cargo frente a las cámaras de televisión. En adelante, pensaba decir todo aquello que se le pasara por la cabeza. Ahora lo reafirma y advierte que para entenderle "no conviene nunca, en ninguna ocasión, perder el sentido de la ligereza y del humorismo".

Todavía tendrá que seguir explicándolo porque a los centristas de UdC (Unión de Centro) el comentario les sigue pareciendo "un chiste de mal gusto" o quizá algo más: "La incapacidad de proporcionar la seguridad ciudadana" que prometió reiteradamente durante la campaña electoral.



Jojojo

sábado, 24 de enero de 2009

El derecho natural según los conservadores

Hace poco más de una semana murió una obsesión personal mía: Richard John Neuhaus. El padre neoconservador, cuyos escritos y su revista inspiraron mi tesis de grado y un interés personal en estudiar y comprender la derecha estadounidense, en particular la que estaba ligada a sectores religiosos, dejó de existir el 8 de enero de 2009.

Neuhaus sin lugar a dudas era un escritor con talento, un polemicista notable, y aunque desconocido para el gran público, alguna vez la revista Time o Newsweek (no recuerdo cual), lo consideró uno de los 50 intelectuales más influyentes de los Estados Unidos. Su revista, First things está muy bien hecha y aunque contiene posiciones que generalmente considero execrables, vale la pena leerla, entre otras porque es un excelente ejercicio periodístico que mantiene a sus lectores muy bien informados de la vida religiosa en ese país y en el mundo (así sea a través desde una perspectiva bastante sesgada).

Igual, no voy a validar, ni mucho menos, aquel famoso adagio que reza que "no hay muerto malo." Neuhaus convirtió sus virtudes como escritor e intelectual en vicios, al utilizarlas como un arma favor de los sectores más reaccionarios del país, defendiendo con su pluma a muchos de los fanáticos de la derecha religiosa, mientras escribía cosas tan absurdas como que los ateos no podrían ser nunca buenos ciudadanos. En cierta medida mentiría si dijera que no lo voy a extrañar, pero también mentiría si digo que su muerte no es un alivio para un país y un mundo que necesita menos gente como él.

Desde luego en First Things (que desde hace poco tiene un blog continuamente actualizado por sus colaboradores) se la ha rendido homenajes, homilías, y se le ha recordado constantemente por estos días. Uno de esos recordatorios es un excelente ejemplo de todo lo que considero perverso en su pensamiento, y en general en el pensamiento conservador del tipo católico. Escribe su colaborador Stephen MacDaniel:

Flipping through the first volume of Fr. Neuhaus’ The Best of the Public Square I happened upon this diverting item from the December 1994 While We’re At It:

“The Politics of the Breast” is an opinion piece in the New York Times advocating the right of women to go bare-breasted on the subway. Two years ago the New York Court of Appeals ruled that the state laws against indecent exposure could not be enforced against women who wish to be topless in public. Judge Vito J. Titone wrote that differential treatment of female bodies violated constitutional guarantees of equality and was “rooted in centuries of prejudice and bias toward women.” One suspects he meant to say against women. A certain delicacy about the display of the female body in public is indeed rooted, apparently from the beginning of the species, in an enthusiastic male prejudice and bias toward naked women. Such considerations seem to carry little weight with the court, however. If human nature and the edicts of the court are in conflict, human nature will just have to change. Mayor Giuliani, being a generally sensible fellow, says the transit police will continue to arrest bare-breasted women on the subway. A police spokesman explains that, in the close press of subway travel, a “very, very attractive” topless woman could create excitements that would pose a public danger. Some subway patrons, he opined, could become so distracted that they might fall down escalators or even onto the tracks. The Times writer is buying none of it. She scoffs at the idea that “the power of the female breast is such that it can lure its beholders to untimely demise in subterranean channels.” She concludes that the bare-breasted subway rider is making the point “that her breasts belong to her and not to the onlookers.” It is not, however, the proprietorship but the public display of the items that is in question. To be fair to the writer, this is a man thing and it is perhaps understandable that she just doesn’t get it. Her argument and that of the New York court, however, do helpfully illumine why it is so very difficult to make a case for public decency. The concepts of decency and indecency turn upon what is offensive. Today, unless you are a member of a certified victim group, you have not the right to be offended. If you are offended or, as in this case, aroused, the fault is with you. The fun for the more aggressive members of the certified victim group is to taunt and provoke you into protesting what they say or do, thus confirming that they are victims and you the victimizer. But this is old hat by now. And for all the media chatter about bare-breasted subway riders, we know nobody who has seen one to date. One expects it’s not for the lack of looking. In any event, the ancient maxim is again vindicated that those whom the gods would destroy are, if madness be the sign, disproportionately New Yorkers.


¿Por dónde empezar? Quizás lo más sorprendente de esta entrada es cuan perversa es la concepción del derecho natural que tienen los conservadores católicos como Neuhaus: por un lado, es increíble que para gente que no se cansa de imaginar a las mujeres como madres, un hecho fundamental de la maternidad (dar pecho a su hijo) pueda ser considerado “ofensivo” por ser llevado en público. Un bebe cuando tiene hambre no se va a poner a esperar a estar en un ámbito privado para ser alimentado por su madre y así no ofender o excitar sexualmente a los hombres. Pero no, para Neuhaus esos hechos fundamentales sobre la maternidad y la necesidad de alimentación de la cría, están por debajo en su escala de valores del sentimiento de culpa católico con respecto a la anatomía humana, en especial la femenina.

Y aquí es donde está la crux del asunto. No hay ninguna razón, tomando como base el derecho natural, para aceptar este moralismo católico como parte del mismo. Lo que debería ser parte del derecho natural, el hecho de que la exposición de las mamarias femeninas no es ningún insulto, sino un hecho natural que no viola ni agrede a nadie, se convierte en un tema de culpa por la inserción atroz del dogma religioso. Aristóteles (al menos la esencia de su pensamiento) está muy por encima de Santo Tomás. La exposición de senos, un hecho común en múltiples culturas en la historia humana (incluida nuestra moderna cultura occidental, y cualquiera que haya ido a una playa con mujeres topless o desnudas lo sabe) está muy lejos, por si sola, de causar una incontrolada excitación sexual que impida a los hombres funcionar normalmente en su diario vivir. Pero es natural que Neuhaus no entienda de esas horribles y pecaminosas experiencias, habiendo sido, como lo fue casi todo su vida, un cura (esto a pesar de que era un cura audaz, capaz de usar el lenguaje de la pornografía para desarollar algunos de sus puntos).

Finalmente quisiera comentar esa odiosa parte sobre los “los grupos certificados de victimas y victimarios”. Cuando Neuhaus habla de estos, hay que recordar que como todos sus coetáneos conservadores, manejan un discurso contra lo “políticamente correcto”. Dependiendo del nivel de sofisticación del conservador, ese discurso contra lo políticamente correcto va desde su "sagrado derecho" a tratar de manera degradante miembros de minorías étnicas o religiosas (por ejemplo, llamar “niggers” a los negros, en el caso de los más bestias), hasta discursos más sofisticados como el de Neuhaus, que defienden “superioridad moral de occidente y sobretodo de Estados Unidos”, y por consiguiente, el derecho que les asiste a “civilizar a los bárbaros” o de “importar e imponer la democracia en el mundo”. Cualquiera que ose cuestionar estas ideas tan “obvias” simplemente es cómplice de la conspiración de lo políticamente correcto para censurar a los campeones derechistas de la verdad y proteger a los “bárbaros”, que conforman el “grupo certificado de víctimas”, de su doloroso impacto.

Para Neuhaus, estos grupos son los grupos “certificados” por el “establecimiento liberal” con “derecho a sentirse ofendidos”. Pero si eres un conservador católico, o un blanco protestante y desde luego hombre un hombre, razona Neuhaus (porque las mujeres son otro grupo “certificado”, y el malvado establecimiento liberal impide tratarlas como los seres inferiores que son y el objeto de excitación sexual que sin lugar a dudas representan), nadie te da el derecho a sentirte ofendido. No importa cuan estúpidas, anti naturales e irrazonables sean tus justificaciones para sentirte ofendido: las pérfidas “liberal elites” te tienen maniatado, amordazado en nombre de lo “políticamente correcto”.

En últimas, el moralismo católico ha causado probablemente uno de los mayores perjuicios a una de las ideas más brillantes de la filosofía en la historia humana, la teoría del derecho natural. Al mezclarlo con un dogma religioso, lo ha convertido en una caricatura de si mismo, en una idea confundida muy fácilmente con el dogma religioso, con el cual originalmente no tuvo nada que ver. Por eso muchos amigos míos se sorprenden cuando me encuentran más cercanos (cada día) a la filosofía clásica que la filosofía moderna de un Kant o de un Rawls. Es casi impensable que alguien que se precia de ser de izquierda (que supuestamente es una idea moderna), reivindique concepciones morales de “godos pasados de moda”, y que parezca más cercano a las ideas defendidas por un José Galat. Pero como dicen, las apariencias engañan.

jueves, 22 de enero de 2009

Legado Bush

Hace casi 9 años escribí una columna para el periódico de la universidad de los Andes, El Franco, sobre la llegada al poder de George Bush hijo. En ella básicamente quería llamar la atención sobre como los medios y la prensa estaban obsesionados con la evidente estupidez e incapacidad intelectual del hombre, no poniendo suficiente cuidado a las peligrosas políticas que proponía. Hoy, finalmente libres de su nefasto gobierno, ambas posiciones han quedado vindicadas. Pero temo que el cubrimiento mediático que ha primado es que nos gobernó un idiota, y no un peligroso conservador cultural, un guerrerista, un político que denigró de los derechos humanos de manera confesa. Más que de Bush el idiota, me quiero acordar, y me gustaría que todos recordásemos a Jr, como lo que fue: un peligro para sus conciudadanos, a quienes restringió peligrosamente sus libertades y para el planeta entero, tanto a nivel ambiental (con su resistencia a reconocer el peligro del cambio climático) como a nivel político y militar. Quiero que cuando lo recordemos, no lo recordemos con risa por su torpe forma de ser, sino con cólera. O por lo menos así espero hacerlo yo.

Y ahora viene Obama….


miércoles, 14 de enero de 2009

Gaza: reflexiones

Desde luego que la tragedia que está ocurriendo en Gaza, y que para el momento en que escribo esto ha costado la vida a más de 900 palestinos, de los cuales 300 eran niños y un puñado de israelíes, merece más que una reflexión, una condena firme de sus protagonistas activos: Hamas y el Estado de Israel. Los primeros enfrascados en una guerra de odio, en la cual la estrategia es intentar asesinar civiles hebreos como si eso fuera a lograr algo en beneficios de los palestinos. Los segundos decididos a utilizar el terror para contrarrestar el terror, sólo que maximizando sus efectos de manera despiadada y vil, con bombardeos contra blancos civiles, incluidas escuelas, con la excusa (no siempre creíble y en todo caso inaceptable) de que Hamas sitúa armas cerca de la población civil. Desafortunadamente la prensa rara vez llama terrorismo la acción de los israelitas, mientras que juega con un estándar opuesto para juzgar lo que hace Hamas.

Sin embargo, hay reflexiones más allá de la indignación moral. La primera es obvia: la vía militar no soluciona nada. Por el lado israelí sólo está creando más odios entre los palestinos, el mundo árabe, y buena parte de occidente. Es muy difícil no odiar al Estado de Israel por lo que está haciendo (a menos que uno sea un sionista fanático o un derechista fanático, de esos que hay pero que cada vez abundan menos), y no sentir antipatía por sus ciudadanos, cómplices de esta masacre que han apoyado, si hemos de creer a las encuestas, de manera masiva. Ojo, no estoy diciendo que este bien odiar a los israelíes, ni que los civiles israelíes sean blancos legítimos de los cohetes artesanales de Hamas. Lo que estoy diciendo es que por muy razonable que uno sea, la tentación de caer en ese sentimiento tribal y oscuro que es odiar al otro (o los otros) solamente por pertenecer al colectivo llamado “estado” o “estado de Israel” se hace cada vez más grande. Esos primitivos sentimientos surgen con más eficacia y son más difíciles de erradicar, en particular cuando uno observa durante más de 15 días continuos una masacre ininterrumpida, esa operación que tan barbara y tan oportunamente los israelíes han llamado “plomo fundido”, expresión que lo dice todo…

En segundo lugar me queda la reflexión sobre Hamas. Sus métodos son inútiles, ineficientes y claramente contraproducentes, por no decir criminales y barbáricos. Y sin embargo el ataque israelí le dará más popularidad, tanto en los palestinos que verán en Hamas un grupo que “hace algo” y que se “resiste a Israel”, como en el mundo islámico en general. La pregunta que me asalta es ¿Hasta cuando los palestinos se aguantaran a esta gente? ¿Hasta cuando se aguantaran ser bombardeados y humillados con la excusa de lo que haga Hamas? Ahora más que nunca debería aflorar la conciencia de la inutilidad última del terrorismo como método de presión política, pero me temo que con los palestinos (al igual que con los israelíes y su versión de terrorismo de estado), la lógica funciona a la inversa…



En tercer lugar está la cuestión de la historia…la historia como legitimadora de las acciones de cada bando. Los israelíes dicen que se atribuyen el derecho de llevar a cabo este bombardeo porque llevan ocho años sometidos al terror de los cohetes de Hamas disparados desde la franja de Gaza. Los palestinos responden que ellos llevan décadas sometidos a los agravios, control y humillaciones por parte de los israelíes. En fin, tenemos una serie de reivindicaciones y vendetas, que en última instancia siempre nos terminan remitiendo a 1948 o incluso a hace 2000 años, cuando los judíos fueron expulsados de su propia tierra por los romanos. Y aunque no creo que uno pueda considerar irrelevante la historia en un conflicto como este, creo que cansa y se vuelve irrelevante. El Estado de Israel pudo haber surgido de una injusticia hace 60 años, pero ahí está y no se va a ir. Y sería aún más injusto, aún cuando los árabes y los palestinos tuvieran los medios (que no los tienen) para sacar a los israelitas de sus tierras, pues hablamos de millones de personas que se han establecido y hecho sus vidas en esa tierra. Por el lado israelí, quejarse de las guerras pasadas, de las agresiones de sus vecinos, presentarse como una eterna víctima del terrorismo mientras ignora sus propios actos, tampoco convence. Estos se tiene que solucionar ya, no da más espera, sin voltear a mirar tanto al pasado y preocupándose más por el ahora. Aunque, temo, nos dejaran esperando….

Finalmente esta la dura cuestión de la proporcionalidad de la respuesta israelí. Lo difícil no es saber si lo que están haciendo actualmente con los palestinos es desproporcionado; cualquiera que lo niegue tiene una seria deficiencia cognitiva. En ocho años los cohetes de Hamas no han matado más de una veintena de personas, mientras que en dos semanas Israel ha matado más de 40 veces esa cantidad (por no hablar de los miles de heridos). Israel dice que no ataca específicamente blancos civiles, pero cuando uno dispara misiles contra áreas densamente pobladas, no nos crean tan estúpidos, eso es exactamente lo que están haciendo: apuntando a civiles y matándolos. Incluso han atacado una escuela de las naciones unidas, matando a 40 personas de un solo golpe. Están utilizando armas prohibidas. Han bloqueado Gaza al acceso de medicinas y alimentos, con pequeñas y miserables treguas que a duras penas palian el sufrimiento de los palestinos hacinados. La respuesta no es proporcional en ningún sentido de la palabra…Y sin embargo no podríamos quedarnos sólo en la condena moral a Israel, porque queda la pregunta en el aire ¿Qué medidas tiene Israel derecho a adoptar para defenderse? ¿Nosotros críticos de Israel, que aprobaríamos como medida de defensa ante los cohetes de Hamas? Aún cuando sepamos que lo que está haciendo Israel es inaceptable (y lo es), creo que tenemos la obligación de ofrecer una alternativa moral concerniente a lo que puede hacer Israel para defenderse.

Una primera impresión mía, sería una ofensiva militar sin asalto de artillería y bombardeos aéreos en áreas pobladas. La ventaja en todo caso sigue siendo aplastante para los israelitas, y su número de bajas seguiría siendo inferior, sin poner en riesgo de manera desproporcionada a la población civil. Sin embargo hay otra cosa que Israel podría hacer, y eso no tiene nada que ver con la acción militar: reducir sus niveles de agresión contra los palestinos. Negociar el fin de los “muros”, retirar sus colonias de Cisjordania o aceptar que estas queden sometidas a un Estado Palestino, dar garantías a los palestinos de que no habrá más “checkpoints”, ni estagnación económica y que se compartirá el agua de manera equitativa con estos; todo esto a cambio del compromiso palestino de cesar y combatir cualquier intento de terrorismo contra el estado Israelí. Mejor dicho, negociar la paz de una vez por todas, que es la mejor cosa que puede hacer el estado israelí por su propia seguridad, la de los palestinos y la del medio oriente.

Algunos enlaces recomendados:

- Charles Johnson discute la cuestión de la proporcionalidad acá (refiriéndose a la intervención israelí en el Líbano hace 2 años, pero aplica para hoy) y acá (ya refiriéndose a lo que sucede hoy en Gaza).

- Mario Vargas Llosa crítica la actuación israelí en esta columna aparecida en El País de España.

martes, 13 de enero de 2009

La democracia colombiana: con razón

Hoy hemos visto en una engorrosa ceremonia, como el principe reinante de estas tierras, Don Álvaro Uribe Velez, era condecorado por el otro bribón y compañero de pilatunas infantiles, George Bush Jr, con la medalla de "la libertad", que traducida más exactamente significa "medalla de la lambonería, el lameculismo y la complicidad entre criminales". A la ceremonia también asistieron otros reconocidos mequetrefes, el ex primer ministro Tony Blair (conocido como el "pooddle") y el actual primer ministro australiano.

Pero no contentos con el show, Uribe despúes salió con esta perla: resulta que, tras ser cuestionado sobre si iba por una segunda reelección presidencial, según él “Colombia durante 40 años reeligió a Manuel Marulanda; durante 40 años reeligió la violencia; durante 40 años se reeligió el descuido con las necesidades de tantas regiones de la patria, entonces, ahí tienen una reflexión”.

Ahora todo me queda claro. Con razón reeligieron a Uribe y lo volverán a reelegir seguramente: en este país es una tradición elegir y reelegir criminales...