jueves, 27 de noviembre de 2008

Ridiculamente idiota

Según el ex ministro y corifeo neo liberal de la Universidad de los Andes, Alberto Carraquilla, el gobierno debería reducir el salario mínimo para el próximo año en Colombia. Personalmente tengo que decir, así se molesten mis amigos de izquierda, que la existencia del salario mínimo probablemente sea más perjudicial para los trabajadores a largo plazo, tanto porque probablemente reduce el empleo, e incluso, porque probablemente es una manera astuta de los patronos de asegurarse (a través del poder del gobierno) de mantener los salarios artificialmente bajos aumentándolo poco o manteniéndolo congelado por años enteros como ha sucedido en Estados Unidos. En este sentido la propuesta de Carrasquilla es ya de por sí anti libertaria: si es ilegítimo usar el poder del Estado para regular el valor de los salarios para subirlos, también lo sería usar el Estado para reducirlo.

Sin embargo lo que si me llama la atención de la propuesta de Carrasquilla es la lógica perversa que utiliza, y que dice bastante de él y los de su calaña. Según el ex ministro, el salario mínimo en Colombia es "ridículamente alto". Seamos caritativos, y anticipemonos a las disculpas que seguramente van a sacar : muy probablemente Carrasquilla se refiere a que comparativamente el salario mínimo colombiano es más alto que el salario mínimo de muchos otros países - aunque mirando la lista de salarios minimos por país en el mundo, así en una comparación rápida, no se nota mucho que es lo "ridiculamente alto" de la cuestión.; ni siquiera comparándolo sólo con Latinoamérica - en la que nos superan muchos otros países en ese rubro, como Ecuador, Venezuela, Argentina, Brasil y Paraguay- se ve lo "ridículamente alto" del salario mínimo colombiano.

Pero más allá de las comparaciones, si el señor Carrasquilla en verdad cree que un sueldo de 433 mil pesos es, en algún sentido de la expresión "ridiculamente alto", entonces, para no ser políticamente correctos (como él mismo dijo), hay que decirle que tiene mucho huevo en esta vida.

Finalmente: chévere poner al señor Carrasquilla - así suene a retórica populista, pero que diablos- a vivir un añito con ese sueldo, menos lo que le sustraigan gracias a su brillante propuesta.


Viejo ridículo.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Cita del día

Moises Naim, editor de la revista muy "mainstream" (yo diría, conservadora) Foreign Policy - es decir, no un anarquista ni un izquierdista radical, ni algún resentido social -, dice esto en una columna aparecida hoy en El Tiempo sobre nuestra actual plutocracia (lo que me acordó de una afirmación hecha por Kevin Carson sobre que si uno miraba la lista de los 500 más ricos del mundo, prácticamente todos lo habrían hecho gracias a sus vínculos con papa-estado):

A pesar de todas estas transformaciones, una tendencia global que no ha cambiado fue la que discutí en mi primera columna: ¿cómo hacerse rico con el Estado y sin el mercado? Explicaba allí que, viendo la lista de los magnates más ricos del mundo, saltaba a la vista que muchos de ellos llegaron allí gracias a sus vínculos con gobiernos. Fue el Estado, y no el mercado, el que los enriqueció. La crisis económica abrirá aún más oportunidades para quienes sepan cómo aprovechar el Estado para enriquecerse.