sábado, 25 de octubre de 2008

Tierra e indígenas

Hace una semana el príncipe reinante Alvaro Uribe intentó descalificar la protesta de los indígenas señalando que ellos, a pesar de ser tan sólo poco más del 2% de la población del país, son dueños del 27% de sus tierras. Mi primera reacción, desde luego, fue dudar de la veracidad de tales afirmaciones. No es la primera vez que Uribe mintiera descaradamente sobre algo, y mucho menos con algo relacionado con tierras. Sin embargo, buscando algún dato en Internet encontré que según un estudio de la Universidad Libre de Colombia del 2001 las cifras que dio Uribe se corresponden con los hechos.

Sin embargo la mala leche del comentario de Uribe dejó un sabor muy amargo. Era evidente, por un lado, mirando los mapas, que la mayor parte de los territorios indígenas están en zonas selváticas (Amazonía, Orinoquía) de escaso interés para las élites que realmente acaparan la tierra en este país, y que son aliadas de Uribe. Y segundo, la naturaleza de la posesión de la tierra por parte de los indígenas es bien distinta a la naturaleza de la posesión de la tierra de los latifundistas y paramilitares amigos de este presidente. Los primeros son los dueños legítimos de las tierras desde mucho antes de la llegada de los españoles a América mientras que los segundos se establecieron por medio de la violencia sistemática apoyada por el Estado.

Por lo demás, un excelente refutación de Uribe está en la columna de hoy de Mauricio García en El Espectador, columna que voy a tomarme el atrevimiento de transcribir acá, en la que se reafirman estos dos argumentos, se amplían y se complementan.

¿Mucha tierra?

Por: Mauricio García V.

LOS INDÍGENAS PROTESTAN PORQUE el Estado no les entrega la tierra que les prometió y el Presidente los critica diciendo que para qué quieren más tierra si ya tienen mucha.

“A pesar de que sólo representan el 2,2 % de la población —dice Uribe— son dueños del 27% del territorio nacional”. No dudo de la veracidad de esas cifras, pero, ¿son ellas un argumento para que el Estado no cumpla con lo pactado? O, peor aún, ¿para descalificar las protestas? No lo creo.

El argumento de Uribe es pérfido, o de mala leche, como se dice ahora. En primer lugar, porque trata los resguardos como si fueran fincas —como el Ubérrimo— que se compran y se venden. No tiene en cuenta que casi todos están ubicados en el suroriente del país, que muchos están sobrepuestos a los parques nacionales y que por haber en ellos un evidente interés público son territorios inalienables, imprescriptibles e inembargables, según lo establece la Constitución. En segundo lugar, porque es un argumento sofístico: alude a la cantidad de tierra que tienen en el Amazonas o en Vichada, para deslegitimar los reclamos de aquellos que están en la cordillera. El argumento del Presidente conduce a esta sugerencia absurda: ¿si tienen tanta tierra en el Amazonas, por qué protestan en el Cauca? O a este otro: ¿si les falta tierra en el Cauca, por qué no se van para el Amazonas?

En tercer lugar, y esto es lo peor, porque oculta a los verdaderos responsables del problema de la concentración de tierra en Colombia. Las cifras lo dicen casi todo: el 13% de los finqueros colombianos es dueño del 73% de la tierra, mientras que un 46% de las pequeñas propiedades agrícolas sólo concentran un 3,2% de la tierra (DANE). Más dramático aún: el 53% del total de la tierra registrada está concentrada en unos tres mil terratenientes (Universidad Nacional).

Así pues, los verdaderos dueños del país rural no son los indígenas, ni los campesinos, sino los finqueros y, sobre todo, los ganaderos (para no hablar de los narcotraficantes finqueros y ganaderos). Una de las cosas que más sorprende a los extranjeros cuando llegan a Colombia y ven la enormidad y belleza de las montañas, los valles y los ríos que tenemos, casi todo verde, sin autopistas ni grandes ciudades que perturben el paisaje natural, es que aquí no hay por donde caminar. Todo está cercado con alambre de púas; incluso cuando no hay ganado que atajar, todo tiene cercos; todo es propiedad privada.

En los países capitalistas desarrollados —dije bien, capitalistas— el Estado es dueño de una buena parte de la tierra. En los Estados Unidos, para citar un ejemplo que ni José Obdulio me cuestionaría, el Estado federal es dueño de más del 40% de la tierra. Por eso los pueblos son más ricos que los ricos del pueblo y por eso las autoridades no se dejan mangonear, que es lo que pasa en Colombia.

Pero al presidente Uribe, como a todos los presidentes anteriores a él en los últimos 70 años, no le preocupa en lo más mínimo el problema de la concentración de la tierra comercial en Colombia; mucho menos que los municipios tengan menos tierra que cualquier finquero. Por eso, aquí nunca ha habido una reforma agraria. Peor aún, ya ni siquiera se habla de eso.

Pero una cosa es que no hablen y que no les importe y otra es que les echen la culpa a los indígenas del problema de la concentración de tierra en Colombia.

* Profesor de la Universidad Nacional e investigador de DeJuSticia

viernes, 24 de octubre de 2008

Pelicula recomendada del mes y pelicula NO recomendada...de la vida

Película recomendada....





Película NO recomendada EN LA VIDA....





Esta última, al decir de Hamlet, es "un relato contado por un idiota, lleno de ruido y furia, que no significa nada".

jueves, 16 de octubre de 2008

Joe the plumber

Una vez más lo han hecho. La maquinaria propagandística del Partido Republicano (es decir, Fox News) ha logrado desviar la atención de los medios a una nueva mentira generada alrededor de un ciudadano del común, trabajador que hace meros 250 mil dólares al año: Joe de Plumber. El americano del común, blanco, enemigo de la asistencia social que teme que los incrementos de impuestos prometidos por Barack Obama del al traste con su vida y que ayer se hizo famoso en el tercer debate electoral por la campaña a la casa blanca. Escúchenlo hablar:



Ignoremos el despliegue mediático alrededor de "Joe" (que al parecer ni siquiera se llama así), que parece un rayo salvador para la desahuciada campaña de Mccain; sólo me intriga una cosa de este corifeo: Si en verdad el no quiere que el gobierno federal tome su dinero para dárselo a sus camaradas más desfavorecidos, ¿cómo se comparece eso con que le parezca bien que otras millones de personas tengan que pagar para sostener un guerra que no quieren pagar, ni los abusadores y criminales que participan en ella -conocidos como el ejército de los Estados Unidos- ni mucho menos la "reconstrucción" de un país extranjero (ahora los Iraqies tienen teléfonos celulares por cuenta del contribuyente, cosa que no incomoda a Joe claro está)? "Joe the plumber" es la representación última de la hipocresía del discurso libertario en las garras del Partido Republicano, y eso no lo salva ni el simulacro electoral de aquellos senadores del "Grand Old Party" que inicialmente se opusieron al rescate de Wall Street.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Apoyando a los corteros de caña

Colombia usualmente es un lugar que nos tiene acostumbrados a darnos sólo malas noticias. Una buena, para variar realmente, es el actual paro de corteros de caña, una empresa que entre otras es ampliamente subsidiada por el Estado colombiano, lo cual no impide que sus dueños exploten de una manera descarada a sus trabajadores. Sin embargo estos, aunque con el apoyo de la CUT, han logrado organizarse para liderar una gran huelga que tiene paralizado los ingenios. Ayer una amiga me envio el siguiente mail, donde se resumen sus reivindicaciones (estar en la seguridad social, que los contraten directamente y que les paguen lo justo en el pesaje).
SINDICATO NACIONAL DE CORTEROS - SINALCORTEROS - SOLIDARIDAD CON LOS CORTEROS DE CAÑA DE COLOMBIA

A todas las organizaciones sociales, sindicales, gremiales y personalidades democráticas de Colombia y el mundo:
Ya completa tres semanas el paro de los corteros de caña del valle geográfico del Río Cauca, Colombia, región que produce la totalidad del azúcar y etanol del país. Somos 9.000 obreros con nuestras familias quienes nos encontramos resistiendo los oprobios impuestos por un oligopolio industrial sucro-alcoholero. Los corteros exigimos que se nos reconozcan los derechos laborales que años de luchas sindicales han logrado para los trabajadores: que nos contraten directamente, que no nos roben en el pesaje de nuestro trabajo, que nos afilien a la seguridad social, en últimas, demandamos un trabajo que nos permita tener una vida digna con nuestras familias.
Ante esta situación, acudimos a la solidaridad de la sociedad colombiana y extranjera para que respalde material y moralmente este justo paro. Tenemos que alimentar a 36.000 personas que estamos hoy bloquendo las entradas de 8 ingenios de la región. El éxito de esta batalla depende de que podamos mantenernos firmes frente al bloqueo.

Para ello hemos destinado la cuenta de ahorros No. 31434165-2, del Banco de Bogotá a nombre de SINALCORTEROS. Desde el exterior se puede consignar a través del Citibank con los siguientes códigos: ABA/ROUTING 021000089, Banco Beneficiario 10922754, SWIFT BBOGOBB. A través del Bank of América: ABA/ROUTING 006007681, Banco Beneficiario 1901148988, SWIFT BBOGCOBB
Cualquier aporte es supremamente valioso y nos permitirá lograr reivindicaciones perdidas por la imposición de este modelo neoliberal
Vale la pena apoyarlos.


sábado, 4 de octubre de 2008

Carnaval de links trasnochados

Bueno, tenía hace rato ganas de hacer esta entrada, pero la pereza me lo había impedido. Claro, es doble pereza, porque no hay nada más perezoso que hacer una entrada de sólo enlaces. Uds disculparan.

Vamos por temas.

- Crisis económica en Estados Unidos:

Esto va para mis amigos de izquierda y los columnistas de periódico que se regodean explicándonos el supuesto fracaso del mercado que la crisis demuestra. Quizás deberían leerse la carta abierta a la izquierda del economista Steven Hortwitz sobre los orígenes de la crisis, y de cómo los bancos afectados contaban con el rescate desde hace ya más de una década ¿Qué clase de “libre mercado” es ese? Por el contrario, el rescate (que equivale al presupuesto de España en un año, o el gasto total de la guerra de Irak) lo único que va a hacer es aumentar la deuda publica de los gringos, estrechar los lazos entre el sector financiero “privado” y el estado, y terminar de atar a un país (y por añadidura al mundo) a una red fatal de dependencia de un sistema de crédito mantenido artificialmente con el dinero del contribuyente.

- Desplazamiento y ganadores de la contrarreforma agraria:

La Revista Semana ha tomado un cariz verdaderamente crítico del régimen en sus últimas ediciones, lo cual me parece admirable. Y ya le pone cuidado al tema de la tierra con este par de artículos publicados hace unas semanas sobre la filosofía del gobierno con respecto al reparto de tierras y los ganadores de la contrarreforma agraria. Vale la pena leerlos y guardarlos en la carpeta. Pero es que además, como lo dije en la anterior entrada, estamos batiendo records de desplazamiento forzado este año. Vean el reporte del Codhes al respecto

- ONGs y defensores de derechos humanos

Si el mundo se escandalizó con razón con la expulsión del director de Humans Rights Watch de Venezuela, no debería estar menos preocupado con la actitud del régimen colombiano contra los dirigentes de ONG´s y defensores de derechos humanos. Si no me creen léanlo en las propias palabras del príncipe Uribe Vélez o aprécienlo con la expulsión de Christina Frederika Muller.

- Nuevos falsos positivos, ejecuciones extrajudiciales:

Lo anterior quizás este relacionado con la manía de tapar, tapar y negar negar que tan bien caracteriza aUribe y sus sicofantes. Un ejemplo perfecto son estos artículos sobre nuevos “falsos positivos”: jóvenes secuestrados en una parte del país, que aparecen muertos en otra y son presentados como guerrilleros o paras muertos en supuestos combates con el ejército. Vean acá, aquí, esto y aquello. Y el gobierno, que trató de hacerse el pendejo y el indignado, ya sabía desde hace rato.

- La guerra contra las drogas sigue fracasando:

¿A alguien le sorprende? Las cifras lo siguen demostrando, no importa que tanto intenten acomodarlas aquí y allá.

- Generales involucrados con paramilitarismo:

Y no cualquier general. Por un lado está Mario Montoya, el que comandó la “pacificación de Medellín”, ligado con estos por un testigo que perteneció a las AUC, según el Washington Post. Por el otro el héroe uribista – homenajeado por el actual presidente-, el infame Rito Alejo del Río, del cual el padre Javier Giraldo nos proporciona este bello prontuario criminal.

- Big is beautifull (for CEOs)

Cambiando de tema, Alejandro Gaviria apunta en una columna reciente que: “Lo pequeño no es hermoso. Es improductivo. Los economistas Rafael La Porta y Andrei Shleifer mostraron recientemente que las diferencias de productividad entre los pequeños negocios y las grandes empresas son abismales.” Escuchando esta grabación de una llamada al cliente de Telmex, no puedo negar que el negocio debe ser muy productivo. Cobrar por un servicio que no se presta, mientras se ignora al cliente, porque al fin y al cabo Carlitos Slim no responde ante nadie, debe ser muy productivo (aunque no muy eficiente). Si ya sé, la anécdota no prueba nada…pero es…divertida.



miércoles, 1 de octubre de 2008

¿Soy yo o este país es un circo?

Llevan días enteros con la novela. La muerte de un niño secuestrado por su propio padre en Chía se ha convertido en la nueva telenovela. Una mala telenovela, larga, repetitiva, llena de “clichés” y moralina. No me malentiendan, el crimen fue realmente monstruoso, y los culpables (que igual ya están capturados) deben recibir la sentencia más dura que les pueda imponer la ley. Incluso, pienso yo, debería haber sentencias más fuertes para personas que asesinen – sin atenuante- y secuestren a otras personas, niños o no (estoy de acuerdo con la idea de la cadena perpetua, aunque no con la de la pena de muerte).

Pero lo que los medios han hecho de este hecho ya es vergonzoso. Noticieros enteros dedicados a la causa, programas de opinión improvisados para discutir referendos sobre la cadena perpetua, con la Gurisati prodigándose en hipocresía. Y la gente les come cuento. Pero ¿cuántos de los ciudadanos que salieron a protestar a Chía no maltratan a sus hijos o cónyuges? ¿Cuántos de esos policías que pintan como héroes no ejercen su propia dosis de brutalidad sobre ciudadanos inermes? Pero aún más ¿Cómo es que este país, que no ha tenido más que indolencia con las víctimas de crímenes mucho más atroces cometidos contra hombres y mujeres, ancianos y niños, por paramilitares, guerrilla o el mismo estado, ahora se rasga las vestiduras por este crimen? ¿Cuantos noticieros enteros le dedicaron a masacres de pueblos enteros como esta? ¿Dónde estaban las plazas de pueblo llenas y los velorios en las iglesias rebosantes de indignados ciudadanos cuando eso ocurrió?

Y como lo que pasó con este niño eclipsa todo lo que pasa en el mundo, como que se yo, la crisis de las hipotecas en Estados Unidos, o pendejadas como el hecho de que hayamos batido el record de desplazamiento forzado (o “migración interna”, como dice José Obdulio) y el aumento del desempleo en le país.

Una vez más: país de mierda.