viernes, 25 de julio de 2008

¡Feliz 20 de julio!

Para las ardientes huestes del nacionalismo colombiano, inflamado por la interferencia malevola de Chávez, Ortega y Correa en nuestros asuntos internos y los triunfos del caudillo en su cruzada redentora contra las FARC, fuente fundamental de todos nuestros males. Como homenaje tardío a uds, aquí les dejo al colombianísimo libertador, George Bush Jr, quién a ritmo de vallenato nos recuerda el verdadero sentido de la patria e independencia colombiana...

He's done everything we have asked him to do and more.....

(Gracias a Galactus por el dato)

martes, 8 de julio de 2008

Terrorismo aquí y allá

Vía El Pais de España

Terroristas por cuenta propia

El palestino que mató a tres personas en Jerusalén con una excavadora no pertenecía a ningún grupo armado

JUAN MIGUEL MUÑOZ - Jerusalén - 07/07/2008

Tuvo una novia israelí judía durante años, y un hijo con ella. Ni rastro de vínculos con grupos armados palestinos. Algún problemilla con las drogas, y apenas pisó una mezquita. Husam Duwiyat, de 30 años y nacido en Zur Baher, pueblo próximo a Jerusalén, arrolló el miércoles con una excavadora coches y autobuses en la concurrida calle de Yaffa en esta ciudad, y mató a tres personas. Preocupa a las autoridades israelíes este terror por cuenta propia. La policía admite que es imposible frenar a un individuo aislado que decide perpetrar un ataque del que sabe no saldrá vivo.

Nadie sabe qué impulsó a Duwiyat. Pero nadie ignora que la frustración entre los palestinos, fruto de políticas manifiestamente discriminatorias de los Gobiernos israelíes, fomenta estos brotes violentos.

El portavoz de la policía, Micky Rosenfeld, explicó ayer que Duwiyat actuó solo. Sin embargo, si se ejecuta la propuesta del jefe del Gobierno, pagarán las consecuencias sus parientes inocentes.

Ehud Olmert abogó el jueves por eliminar los "privilegios a quienes masacran" a los israelíes. Aludía a los derechos que corresponden a los 250.000 palestinos de Jerusalén, que pagan sus impuestos con fidelidad perruna, porque de lo contrario el Ejecutivo israelí les anula su permiso de residencia y el derecho a vivir en su lugar de nacimiento. El ministro de Defensa, Ehud Barak, ha ordenado también la demolición de la casa familiar de los Duwiyat. Una medida que dejó de aplicarse en 2005 porque los expertos aseguraron que "no disuade a los terroristas". "Queremos venganza", gritaban ayer unos 30 colonos cerca de la vivienda.

En las calles palestinas se habla estos días del enésimo agravio y de Eden Natan-Zada. Este fanático religioso judío asesinó a tiros en un autobús de la ciudad israelí de Sfaram a cuatro árabes-israelíes en 2005. Una muchedumbre lo linchó. Doce hombres que participaron en la muerte de Natan-Zada están siendo juzgados.

Es impensable, en cambio, que las autoridades se planteen procesar al soldado de permiso que disparó a bocajarro contra Duwiyat cuando la excavadora ya estaba detenida, y cuando tres policías y militares podían haber reducido sin problemas al terrorista.

"No siempre se tiene un privilegio como éste [matar al atacante]", declaró después el soldado, que fue recompensado con 1.800 shekels (350 euros). Natan-Zada también fue tildado de "terrorista" por el entonces primer ministro, Ariel Sharon. Pero a nadie se le ha ocurrido proponer el derribo de la vivienda de sus padres.

El atentado de la calle de Yaffa manifiesta que la desesperación, creciente, domina el estado de ánimo de los palestinos. Los dirigentes políticos hablan de reconciliación, pero el odio entre judíos y musulmanes es inmenso.

Por mucho que las negociaciones entre Olmert y el presidente, Mahmud Abbas, acaparen atención mediática, y por mucho que la comunidad internacional tire de chequera, o que los líderes extranjeros adviertan de que hay que poner fin a la "constante humillación" de los palestinos, la población -incluso los más moderados- no ve salida alguna al túnel de los 41 años de ocupación.
Despúes de leer una noticia como esta, donde se ve que el Estado de Israel tiene dobles estandares para juzgar las acciones palestinas y las de israelies, que aplica castigos colectivos por crimenes individuales, y que permite y RECOMPENSA ejecuciones extrajudiciales, ¿Cómo se puede negar que Israel es por derecho, un Estado terrorista?

lunes, 7 de julio de 2008

Nada cambia

Sé que hace mucho rato no escribía, quizás porque últimamente entre la procrastinación, los estudios y la vida en una ciudad tan agradable como Barcelona, no le he sacado tiempo al blog. Sin embargo es inevitable que los últimos y bien conocidos acontecimientos me obliguen a meter la cucharada.

Hay que reconocer que el rescate o liberación (como le quieran llamar) de Ingrid Betancourt fue un éxito innegable del gobierno. No sólo por el hecho, sino por la forma. Las FARC firmaron su sentencia de muerte en una operación que parecía más un chiste libretiado por el “Tio Loco”, rey del Internet, que en un sangriento rescate militar que era lo que muchos temíamos. Quizás nunca fue tan cierto aquel comentario de Ionesco que señalaba que “El humor es libertad…”.

En ese orden de cosas, la reacción de muchos sectores de la izquierda es por demás estúpida. Las fantasías con teorías de la conspiración sobre que el rescate fue una impostura, que las FARC “ya iban a liberarla”, que "el gobierno suizo ya había pagado, carecen de sentido". No porque considere a priori que las teorías de la conspiración son falsas o un signo de autoengaño provocado, pues comparto plenamente la opinión de Roderick Long de que semejante posición es insostenible y que en la historia los ejemplos abundan con pruebas de que el conspiracionismo no es necesariamente el reflejo de una mente paranoica; lo digo por que creo que en este caso, aparte de rumores de dudosa calidad, no hay evidencia alguna para sustentar dichas afirmaciones, y en cambio hay muy buenas razones para creer la versión del gobierno (el simple hecho de que Ingrid y los secuestrados hayan confirmado su versión de los hechos – a menos que uno quiera creer que los secuestrados que liberaron hacían parte de la farsa, lo cual es aún más difícil de sostener).


La explicación a esta visión de las cosas es múltiple. Hay sectores – como los he visto acá en Barcelona- que auténticamente se creen el cuento de que las FARC son una fuerza política respetable y que simpatizan plenamente con esta, y por ende estan dando patadas de ahogado. Otros, aunque no estén de acuerdo ya con la lucha armada (como el partido comunista), todavía guardan muchas simpatías ideológicas con las FARC como para alegrarse de su desaparición. Finalmente otro grupo, creo yo mayoritario, que no simpatiza para nada con las FARC, simplemente le desespera al ver como el rescate de estos secuestrados ha fortalecido de manera decisiva al régimen, y aunque se alegren por la libertad de estos, lamentan el precio político del suceso.

La verdad yo admito que el precio político va a ser terrible. No sé que este planeando Uribe: reelección o poner a su “sucesor”, Juan Manuel Santos. Pero temo aún más por su afán de convocar una nueva constituyente y escribir una carta magna más acorde a los intereses de las élites que gobiernan y de los Estados Unidos (que es lo que el lunático de la blogosfera, Jaime Ruiz, viene pidiendo a grito herido, y lo que yo ignoraría si en el fondo el gobierno no hubiera demostrado que es un gobierno tan enfermo como algunos de sus defensores más fanáticos…). Sea lo sea que este planeando Uribe, el punto – y voy al título de la entrada- es que aquí no ha cambiado nada.

No cambia que hay más de 60 senadores involucrados en la parapolítica, en su mayoría de sectores uribistas –incluido el primo del presidente, y socio político suyo por años-. No cambia el hecho de que Jorge Noguera, -amigo del presidente y nombrado por este en el DAS- aún liberado por un tecnicismo, sigue teniendo un proceso en su contra por ayudar a paramilitares. No cambia nada el hecho de que Rito Alejo del Rio, general de la república homenajeado en alguna ocasión por el presidente Uribe, está acusado, incluso por sus propios compañeros castrenses, de asistir a paramilitares en masacres. No cambia nada en que hay una parlamentaria condenada por recibir prebendas del gobierno para votar la reforma constitucional que permitió la reforma de Uribe. No cambia el hecho de que en Colombia hay casi 4 millones de desplazados de zonas rurales, en su mayoría por acción de grupos paramilitares y del Estado, y que sus tierras han sido robadas para engrosar, en buena medida, las del gremio de latifundistas e industriales del campo que tanto favorece y privilegia este gobierno (gobierno que desde luego, no ha movido un dedo para obligar a sus victimarios a devolver las tierras y reparar a las victimas).


Y mientras eso no cambie,
la izquierda, aún marginada de la opción del poder como ha quedado – pienso que definitivamente y por un largo tiempo, al igual que otras fuerzas políticas del estilo Fajardo o Mockus - , debe seguir adelante y no desesperar. Así sea contra el viento y la marea de la popularidad y del poder mediático del que goza este gobierno. Por lo demás, esto será una ocasión para que la izquierda encuentre otras maneras de hacer política, mucho más provechosas o constructivas, que el ejercicio del poder institucionalizado o – en el caso de la guerrilla- el uso de las armas (desde un punto de vista del libertarianismo de izquierda, es una oportunidad innegable…aunque dudo que la izquierda colombiana le interese ese punto de vista en particular).


Ya para finalizar: el colombiano promedio – no precisamente la estrella más brillante del firmamento- está con Uribe, pero la justicia y la verdad siguen estando – al menos en mayor medida- del lado de los que nos oponemos al régimen (y me perdonan el comentario tan fariseo). La desesperación, manifiesta en el nihilismo o en el escapismo a través de fantasías conspiratorias, no nos va a llevar a ningún lado.