viernes, 25 de enero de 2008

Casus Belli

Escribe Carlos en su blog “liberal colombiano”, que no se puede hablar de “causalidad” para explicar el conflicto colombiano. Primero enumera las posibles causas que pudieron existir; políticas (exclusión política con el “Frente Nacional”, económicas (pobreza) y sociales (desigualdad o marginalidad de indígenas o grupos minoritarios etc). Y llega a la siguiente conclusión:

Estas situaciones sin duda existieron o existen (en el caso de las causas económicas y sociales). Sin embargo, estas por sí mismas no constituyen en realidad causas, en el sentido real del termino y esgrimirlas como tales, constituye un ejemplo de la falacia logica llamada "Non sequitur"

El termino "causa", o mejor, el fenomeno "causalidad" denota una relación directa entre un evento o situación (llamada "causa") y otro evento o situación llamado "efecto" la cual es consecuencia (resultado) del primero. La causalidad implica que existan "leyes" o cierta forma de determinismo, de tal forma que siempre que se presente la "causa", se presentará el "efecto".

Desde este punto de vista, ni la pobreza, ni la desigualdad ni la exclusión causan o determinan la violencia política( o sea violencia con motivaciones políticas: acceder o resistirse ante el poder estatal) que es lo que caracteriza a este conflicto. No existe ninguna ley de la naturaleza o de la sociedad que implique que la pobreza, la desigualdad y la exclusión causan la violencia política.

Stricto sensu tiene razón. No existen leyes para el mundo social en el sentido lógico del término, tales como que a una circunstancia A (pobreza, desigualdad, etc) sigue necesaiamente una consecuencia B (conflicto armado, guerrilla, narcotráfico, etc). De hecho, ni siquiera existe tal concepto para las ciencias “duras”. Por ejemplo, no se puede derivar lógicamente que la capacidad de atracción gravitatoria de un cuerpo está directamente relacionada con la masa del mismo, a pesar de que semejante afirmación hace parte de las leyes de la física.

En ese sentido, Carlos tendría que acusar a todo científico o estudioso de cometer la falacia de Non sequitur por el mero hecho de hablar de causas.

Creo que una interpretación más caritativa y lógica de la cuestión, es que se habla de causas en el mismo sentido en el que los sociólogos hablan de mecanismos. Es decir, una forma posible en la que los actores sociales reaccionan a determinadas circunstancias. La formulación ya no es A entonces B, sino A entonces algunas veces B, o A entonces es altamente probable que B. Traducido: exclusión política, pobreza, desigualdad entonces quizás o muy probablemente conflicto armado (no estoy diciendo que en efecto ESE sea el caso, sino que así podría entenderse mejor una afirmación de ese tipo).




Por lo demás, Carlos increíblemente sigue ignorando dos factores cruciales que podrían operar como causas en el conflicto armado: violencia agraria, robo masivo de tierras y desplazamientos –que han sido una constante desde que se inició el conflicto hasta hoy- y el agravante de la anterior, la guerra contra las drogas y la fumigación y persecución de los campesinos y su modo de vida (si lector, hablo de cultiva coca) por parte del Estado ¿Por qué nuestros analistas de derecha como Carlos olvidan constantemente eso?

Pero volviendo al punto, Carlos termina contradiciéndose al final de su entrada, porque después de rechazar las explicaciones causales de lo que pasa, termina ofreciéndonos un par (porque las motivaciones SON causas; es decir, un estado mental que conlleva a actuar al actor social en concordancia).

Entonces, cuales son las causas del conflicto colombiano?

En mi opinión, el conflicto colombiano loque tiene son motivaciones políticas en el siguiente sentido: un grupo de personas quieren tomarse el poder a través de las armas. Y otro grupo de personas (el gobierno y los que manejan el Estado) no quieren dejarselo quitar. Y parte de los miembros de la sociedad civil tampoco quiere que un grupo se tome el poder a través de las armas, porque eso implica violar la soberanía popular, que determina qu solo se permite acceder al poder a través de un método democratico.

Y tiene tambien motivaciones economicas porque el grupo que quiere tomarse el poder tambien se esta enriqueciendo a través de actividades ilegales (trafico de drogas) e inmorales (secuestro, extorsión, robo). Y los que manejan el Estado, cumpliendo sus obligaciones legales, no quieren permitir este tipo de actividades.


Decir que la guerrilla busca beneficio económico o que busca poder político y que POR ESO trafican con droga o secuestran, o atacan al ejército o a la policía es enunciar causas en el mismo sentido que Carlos criticó anteriormente. Y desde luego, las motivaciones causas que Carlos nos ofrece son las causas que el Estado y el establecimiento han decidido (a su conveniencia política) que SON las que nos han llevado a este conflicto, que por alguna razón no quieren reconocer como tal.

Más sobre la marcha a la que no iré

Lean los comentarios de Maria Paula y el blog Razón Apasionada. Creo que amplian y profundizan las razones para no ir a la marcha mucho mejor de lo que yo lo hice en la entrada anterior.

Mientras, los "colombianos de bien" agreden verbalmente a la senadora liberal Piedad Cordoba (y por poco fisicamente) en un vuelo a Caracas....y el ministro de gobierno los aplaude. Conozco mucha gente que aprecio que va a marchar, gente que no es uribista, ni derechista ni que piensa como un "colombiano de bien"...¿En verdad van a marchar con esta gente? No gracias.

lunes, 21 de enero de 2008

Porque no marcho

No es, como lo quisiera pensar la voz “radical” de la izquierda mamerta, porque "como izquierdista debe actuar con transparencia y coherencia ideológica. En solidaridad con Chávez y con la la Revolución Bolivariana, por el intercambio humanitario, la solución política y la paz, en defensa de las masas populares y de la unidad de la izquierda para salvar a Colombia”. La “revolución bolivariana” no es otra cosa que el mismo izquierdismo autoritario y locuaz que infectó el siglo XX, y de cuyos resultados al parecer un amplio sector de la izquierda no ha querido aprender ninguna lección.

Tampoco se trata de no marchar porque haya que defender el intercambio. En últimas, y no se puede negar, ni la sociedad civil ni el Estado tienen alguna obligación de prestarse al juego degradante de la guerrilla de intercambiar la vida y la libertad de seres humanos para satisfacer sus mezquinos intereses políticos (eso no quiere decir que el intercambio no pueda ser deseable en términos instrumentales, es decir como un medio para devolver la libertad a los secuestrados - dada la incapacidad manifiesta del Estado para rescatarlos militarmente -. Pero el punto es que el intercambio no es un imperativo moral u ético, como no lo ha querido vender sus defensores).

Por último, no se trata de que haya algo de malo en condenar el secuestro y en exigirle a las FARC que retornen los que tienen cautivos, sin condiciones. Es lo mínimo que podemos exigirles.

El problema de la marcha del 4 de febrero, es que está viciada por principio. Por un lado por quienes la convocan: no me convence el movimiento “popular” de facebook, de clases medias altas y altas (porque nadie más o prácticamente nadie se da ese lujo en Colombia). Así como sectores de la izquierda, como al arriba citado Carlos Lozano, destilan odio y han convertido sus principios – los que debería tener todo buen izquierdista- en una mera y vil amalgama de cálculos a favor de los intereses chavistas (que por alguna razón inimaginable son considerados de “izquierda”), la derecha de este país tan bien representada en los miles de clase media y clase media alta con cuenta de “facebook”, lo único que escupen es veneno y maledicencia de la peor calaña.

A cualquiera que lo dude lo invito a que escriba “Piedad Cordoba” en el buscador de facebook, y lea lo que se dice de en los múltiples grupos dedicados a la senadora liberal. No la bajan de “negra hp”, “traidora” y “mamerta a la que hay que desterrar” o incluso asesinar. El punto, entiéndase bien, no es defender a Piedad Córdoba. Sin lugar a dudas Piedad es una política, que juega a satisfacer sus intereses y sus ambiciones personales. Hace parte de esa izquierda ciega y maquiavélica afecta a Hugo Chávez, con la cual yo no quiero tener nada que ver.

Pero no es que ataquen a Piedad lo que me preocupa de está gente: es la forma. El racismo y el clasismo que sudan por los poros (hay incluso un grupo en facebook llamado “PiEdAd CoRdObA DeJa dE JoDeR...PoNtE El dElAnTaL Y HaZmE Un sAnDuChE!!!!!!!”) dice muy claramente de donde vienen todos estos “colombianos de bien”, que quieren posar de paladines de la justicia y de la moral.

Y no es sólo que la marcha haya sido promovida por gente que piensa de esta manera. Es que la marcha ya está politizada por el uribismo (de la mano de José Obdulio, desde luego). En síntesis, la marcha del 4 de febrero, antes que una marcha contra las FARC y el secuestro, es una marcha a favor de este Estado y de este gobierno; una marcha a favor de un Estado y un gobierno fundamentalmente criminales que tanto en el pasado como el presente inmediato, han estado comprometidos con paramilitarismo, desplazamiento masivo, desapariciones forzadas (crímenes que por alguna razón no apelan a la conciencia del colombiano promedio con cuenta en “facebook”). Es increíble la algarabía que se hace por el secuestro, como el de los excursionistas que las FARC se llevó en el Chocó, y que los medios y la prensa no diga nada de cosas como esta.

Por eso no marcho. No quiero ser cómplice de una farsa política, así esté montada en nombre de demandas legítimas. Mucho menos me interesa compartir mi día con todos esos “colombianos de bien”, clasistas y racistas, que pululan en este país. Me quedo con mi conciencia y mis principios en casa. A ud, estimado lector, lo invito a que haga lo mismo.


¿Iría ud a una marcha convocada por este personaje?

viernes, 18 de enero de 2008

Imperio paramilitar en Colombia

Así le puso un amigo mio que se ha dado a la simple tarea de recopilar lo que en los principales medios de comunicación de Colombia se ha escrito sobre paramilitarismo y parapolítica desde fines del 2006 hasta 2007. Aquí los archivos para aquel que este interesado:

- 2006
- 2007 Enero a Marzo
- 2007 Abril a Junio
- 2007 Julio a Septiembre
- 2007 Octubre a Diciembre

Y como ñapa, un libro publicado por la fundación arco iris sobre el tema