jueves, 18 de diciembre de 2008

Conque por ahí era la cosa...

Recuerdo que cuando se instauró el sistema de “planilla única” para pagar pensiones y salud, la primera cosa que se me ocurrió era que se trataba de un “serrucho” para que las tres o cuatro empresas que manejaban el sistema cobraran sus ganancias, una vez más del dinero del contribuyente. Era la forma perfecta de robo, con el amparo estatal, mientras que se prestaba un pésimo servicio (al menos inicialmente). Después la cosa se estabilizó, y hacer el pago se hizo más sencillo. Sin embargo la trampa iba por otro lado.

Sucede que el antiguo sistema, uno pagaba salud y pensiones de manera separada. Cuando uno no tenía empleo, pues uno no sólo pagaba salud ¿Por qué cotizar en meses en los que uno no estaba trabajando para un pensión, que seamos honestos, es muy poco probable que veamos? Pero ahora con la planilla asistida hay que pagar todo, de un solo tajo, con un solo recibo: una cantidad preestablecida que suma salud y pensión. Estando desempleado, y deseando ahorrarme un dinero que en verdad necesito, llamé a la empresa por la cual hago el pago de la planilla asistida a preguntar como hacía para pagar sólo lo de salud. La empleada del call center respondió que sólo podía dejar de pagar pensión si era mayor de 55 años o si no tenía los medios económicos para hacerlo. El problema es que ni soy mayor de 55 años y con mis magros ahorros apenas si tengo la capacidad de pagar por la pensión, pero a expensas de quedarme casi sin dinero más que para sobrevivir. Cuando traté de explicarle a la señorita lo anterior y que me encontraba sin empleo, y que no tenía porque pagar un mes en el cual no iba a trabajar, ella simplemente me respondió con voz robotizada, una y otra vez, las dos únicas condiciones en que estaba exento del pago.

No queriendo ni imaginarme los trámites que implicaría demostrar que “no tenía los medios económicos para hacerlo”, colgué.

Así que el truco era asegurarse que todos los fieles esclavos y servidores del estado, y sus asociados privados pagáramos nuestra cuota de “pensiones” al sector financiero, tan limpio y tan inmaculado que tiene este país (por no decir este mundo). Siendo así las cosas, reconozco lo tentador que resulta tener una religión y poder creer, así sea tan solo por un momento, que los políticos, banqueros, tecnócratas y economistas que crearon y defienden este engendro de seguridad social híbrida, semi privada que tenemos en Colombia, arderán por los siglos de los siglos en las llamas infierno. En verdad quisiera creerlo, porque en esta vida pasarán impunes los desgraciados.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Ridiculamente idiota

Según el ex ministro y corifeo neo liberal de la Universidad de los Andes, Alberto Carraquilla, el gobierno debería reducir el salario mínimo para el próximo año en Colombia. Personalmente tengo que decir, así se molesten mis amigos de izquierda, que la existencia del salario mínimo probablemente sea más perjudicial para los trabajadores a largo plazo, tanto porque probablemente reduce el empleo, e incluso, porque probablemente es una manera astuta de los patronos de asegurarse (a través del poder del gobierno) de mantener los salarios artificialmente bajos aumentándolo poco o manteniéndolo congelado por años enteros como ha sucedido en Estados Unidos. En este sentido la propuesta de Carrasquilla es ya de por sí anti libertaria: si es ilegítimo usar el poder del Estado para regular el valor de los salarios para subirlos, también lo sería usar el Estado para reducirlo.

Sin embargo lo que si me llama la atención de la propuesta de Carrasquilla es la lógica perversa que utiliza, y que dice bastante de él y los de su calaña. Según el ex ministro, el salario mínimo en Colombia es "ridículamente alto". Seamos caritativos, y anticipemonos a las disculpas que seguramente van a sacar : muy probablemente Carrasquilla se refiere a que comparativamente el salario mínimo colombiano es más alto que el salario mínimo de muchos otros países - aunque mirando la lista de salarios minimos por país en el mundo, así en una comparación rápida, no se nota mucho que es lo "ridiculamente alto" de la cuestión.; ni siquiera comparándolo sólo con Latinoamérica - en la que nos superan muchos otros países en ese rubro, como Ecuador, Venezuela, Argentina, Brasil y Paraguay- se ve lo "ridículamente alto" del salario mínimo colombiano.

Pero más allá de las comparaciones, si el señor Carrasquilla en verdad cree que un sueldo de 433 mil pesos es, en algún sentido de la expresión "ridiculamente alto", entonces, para no ser políticamente correctos (como él mismo dijo), hay que decirle que tiene mucho huevo en esta vida.

Finalmente: chévere poner al señor Carrasquilla - así suene a retórica populista, pero que diablos- a vivir un añito con ese sueldo, menos lo que le sustraigan gracias a su brillante propuesta.


Viejo ridículo.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Cita del día

Moises Naim, editor de la revista muy "mainstream" (yo diría, conservadora) Foreign Policy - es decir, no un anarquista ni un izquierdista radical, ni algún resentido social -, dice esto en una columna aparecida hoy en El Tiempo sobre nuestra actual plutocracia (lo que me acordó de una afirmación hecha por Kevin Carson sobre que si uno miraba la lista de los 500 más ricos del mundo, prácticamente todos lo habrían hecho gracias a sus vínculos con papa-estado):

A pesar de todas estas transformaciones, una tendencia global que no ha cambiado fue la que discutí en mi primera columna: ¿cómo hacerse rico con el Estado y sin el mercado? Explicaba allí que, viendo la lista de los magnates más ricos del mundo, saltaba a la vista que muchos de ellos llegaron allí gracias a sus vínculos con gobiernos. Fue el Estado, y no el mercado, el que los enriqueció. La crisis económica abrirá aún más oportunidades para quienes sepan cómo aprovechar el Estado para enriquecerse.


sábado, 25 de octubre de 2008

Tierra e indígenas

Hace una semana el príncipe reinante Alvaro Uribe intentó descalificar la protesta de los indígenas señalando que ellos, a pesar de ser tan sólo poco más del 2% de la población del país, son dueños del 27% de sus tierras. Mi primera reacción, desde luego, fue dudar de la veracidad de tales afirmaciones. No es la primera vez que Uribe mintiera descaradamente sobre algo, y mucho menos con algo relacionado con tierras. Sin embargo, buscando algún dato en Internet encontré que según un estudio de la Universidad Libre de Colombia del 2001 las cifras que dio Uribe se corresponden con los hechos.

Sin embargo la mala leche del comentario de Uribe dejó un sabor muy amargo. Era evidente, por un lado, mirando los mapas, que la mayor parte de los territorios indígenas están en zonas selváticas (Amazonía, Orinoquía) de escaso interés para las élites que realmente acaparan la tierra en este país, y que son aliadas de Uribe. Y segundo, la naturaleza de la posesión de la tierra por parte de los indígenas es bien distinta a la naturaleza de la posesión de la tierra de los latifundistas y paramilitares amigos de este presidente. Los primeros son los dueños legítimos de las tierras desde mucho antes de la llegada de los españoles a América mientras que los segundos se establecieron por medio de la violencia sistemática apoyada por el Estado.

Por lo demás, un excelente refutación de Uribe está en la columna de hoy de Mauricio García en El Espectador, columna que voy a tomarme el atrevimiento de transcribir acá, en la que se reafirman estos dos argumentos, se amplían y se complementan.

¿Mucha tierra?

Por: Mauricio García V.

LOS INDÍGENAS PROTESTAN PORQUE el Estado no les entrega la tierra que les prometió y el Presidente los critica diciendo que para qué quieren más tierra si ya tienen mucha.

“A pesar de que sólo representan el 2,2 % de la población —dice Uribe— son dueños del 27% del territorio nacional”. No dudo de la veracidad de esas cifras, pero, ¿son ellas un argumento para que el Estado no cumpla con lo pactado? O, peor aún, ¿para descalificar las protestas? No lo creo.

El argumento de Uribe es pérfido, o de mala leche, como se dice ahora. En primer lugar, porque trata los resguardos como si fueran fincas —como el Ubérrimo— que se compran y se venden. No tiene en cuenta que casi todos están ubicados en el suroriente del país, que muchos están sobrepuestos a los parques nacionales y que por haber en ellos un evidente interés público son territorios inalienables, imprescriptibles e inembargables, según lo establece la Constitución. En segundo lugar, porque es un argumento sofístico: alude a la cantidad de tierra que tienen en el Amazonas o en Vichada, para deslegitimar los reclamos de aquellos que están en la cordillera. El argumento del Presidente conduce a esta sugerencia absurda: ¿si tienen tanta tierra en el Amazonas, por qué protestan en el Cauca? O a este otro: ¿si les falta tierra en el Cauca, por qué no se van para el Amazonas?

En tercer lugar, y esto es lo peor, porque oculta a los verdaderos responsables del problema de la concentración de tierra en Colombia. Las cifras lo dicen casi todo: el 13% de los finqueros colombianos es dueño del 73% de la tierra, mientras que un 46% de las pequeñas propiedades agrícolas sólo concentran un 3,2% de la tierra (DANE). Más dramático aún: el 53% del total de la tierra registrada está concentrada en unos tres mil terratenientes (Universidad Nacional).

Así pues, los verdaderos dueños del país rural no son los indígenas, ni los campesinos, sino los finqueros y, sobre todo, los ganaderos (para no hablar de los narcotraficantes finqueros y ganaderos). Una de las cosas que más sorprende a los extranjeros cuando llegan a Colombia y ven la enormidad y belleza de las montañas, los valles y los ríos que tenemos, casi todo verde, sin autopistas ni grandes ciudades que perturben el paisaje natural, es que aquí no hay por donde caminar. Todo está cercado con alambre de púas; incluso cuando no hay ganado que atajar, todo tiene cercos; todo es propiedad privada.

En los países capitalistas desarrollados —dije bien, capitalistas— el Estado es dueño de una buena parte de la tierra. En los Estados Unidos, para citar un ejemplo que ni José Obdulio me cuestionaría, el Estado federal es dueño de más del 40% de la tierra. Por eso los pueblos son más ricos que los ricos del pueblo y por eso las autoridades no se dejan mangonear, que es lo que pasa en Colombia.

Pero al presidente Uribe, como a todos los presidentes anteriores a él en los últimos 70 años, no le preocupa en lo más mínimo el problema de la concentración de la tierra comercial en Colombia; mucho menos que los municipios tengan menos tierra que cualquier finquero. Por eso, aquí nunca ha habido una reforma agraria. Peor aún, ya ni siquiera se habla de eso.

Pero una cosa es que no hablen y que no les importe y otra es que les echen la culpa a los indígenas del problema de la concentración de tierra en Colombia.

* Profesor de la Universidad Nacional e investigador de DeJuSticia

viernes, 24 de octubre de 2008

Pelicula recomendada del mes y pelicula NO recomendada...de la vida

Película recomendada....





Película NO recomendada EN LA VIDA....





Esta última, al decir de Hamlet, es "un relato contado por un idiota, lleno de ruido y furia, que no significa nada".

jueves, 16 de octubre de 2008

Joe the plumber

Una vez más lo han hecho. La maquinaria propagandística del Partido Republicano (es decir, Fox News) ha logrado desviar la atención de los medios a una nueva mentira generada alrededor de un ciudadano del común, trabajador que hace meros 250 mil dólares al año: Joe de Plumber. El americano del común, blanco, enemigo de la asistencia social que teme que los incrementos de impuestos prometidos por Barack Obama del al traste con su vida y que ayer se hizo famoso en el tercer debate electoral por la campaña a la casa blanca. Escúchenlo hablar:



Ignoremos el despliegue mediático alrededor de "Joe" (que al parecer ni siquiera se llama así), que parece un rayo salvador para la desahuciada campaña de Mccain; sólo me intriga una cosa de este corifeo: Si en verdad el no quiere que el gobierno federal tome su dinero para dárselo a sus camaradas más desfavorecidos, ¿cómo se comparece eso con que le parezca bien que otras millones de personas tengan que pagar para sostener un guerra que no quieren pagar, ni los abusadores y criminales que participan en ella -conocidos como el ejército de los Estados Unidos- ni mucho menos la "reconstrucción" de un país extranjero (ahora los Iraqies tienen teléfonos celulares por cuenta del contribuyente, cosa que no incomoda a Joe claro está)? "Joe the plumber" es la representación última de la hipocresía del discurso libertario en las garras del Partido Republicano, y eso no lo salva ni el simulacro electoral de aquellos senadores del "Grand Old Party" que inicialmente se opusieron al rescate de Wall Street.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Apoyando a los corteros de caña

Colombia usualmente es un lugar que nos tiene acostumbrados a darnos sólo malas noticias. Una buena, para variar realmente, es el actual paro de corteros de caña, una empresa que entre otras es ampliamente subsidiada por el Estado colombiano, lo cual no impide que sus dueños exploten de una manera descarada a sus trabajadores. Sin embargo estos, aunque con el apoyo de la CUT, han logrado organizarse para liderar una gran huelga que tiene paralizado los ingenios. Ayer una amiga me envio el siguiente mail, donde se resumen sus reivindicaciones (estar en la seguridad social, que los contraten directamente y que les paguen lo justo en el pesaje).
SINDICATO NACIONAL DE CORTEROS - SINALCORTEROS - SOLIDARIDAD CON LOS CORTEROS DE CAÑA DE COLOMBIA

A todas las organizaciones sociales, sindicales, gremiales y personalidades democráticas de Colombia y el mundo:
Ya completa tres semanas el paro de los corteros de caña del valle geográfico del Río Cauca, Colombia, región que produce la totalidad del azúcar y etanol del país. Somos 9.000 obreros con nuestras familias quienes nos encontramos resistiendo los oprobios impuestos por un oligopolio industrial sucro-alcoholero. Los corteros exigimos que se nos reconozcan los derechos laborales que años de luchas sindicales han logrado para los trabajadores: que nos contraten directamente, que no nos roben en el pesaje de nuestro trabajo, que nos afilien a la seguridad social, en últimas, demandamos un trabajo que nos permita tener una vida digna con nuestras familias.
Ante esta situación, acudimos a la solidaridad de la sociedad colombiana y extranjera para que respalde material y moralmente este justo paro. Tenemos que alimentar a 36.000 personas que estamos hoy bloquendo las entradas de 8 ingenios de la región. El éxito de esta batalla depende de que podamos mantenernos firmes frente al bloqueo.

Para ello hemos destinado la cuenta de ahorros No. 31434165-2, del Banco de Bogotá a nombre de SINALCORTEROS. Desde el exterior se puede consignar a través del Citibank con los siguientes códigos: ABA/ROUTING 021000089, Banco Beneficiario 10922754, SWIFT BBOGOBB. A través del Bank of América: ABA/ROUTING 006007681, Banco Beneficiario 1901148988, SWIFT BBOGCOBB
Cualquier aporte es supremamente valioso y nos permitirá lograr reivindicaciones perdidas por la imposición de este modelo neoliberal
Vale la pena apoyarlos.


sábado, 4 de octubre de 2008

Carnaval de links trasnochados

Bueno, tenía hace rato ganas de hacer esta entrada, pero la pereza me lo había impedido. Claro, es doble pereza, porque no hay nada más perezoso que hacer una entrada de sólo enlaces. Uds disculparan.

Vamos por temas.

- Crisis económica en Estados Unidos:

Esto va para mis amigos de izquierda y los columnistas de periódico que se regodean explicándonos el supuesto fracaso del mercado que la crisis demuestra. Quizás deberían leerse la carta abierta a la izquierda del economista Steven Hortwitz sobre los orígenes de la crisis, y de cómo los bancos afectados contaban con el rescate desde hace ya más de una década ¿Qué clase de “libre mercado” es ese? Por el contrario, el rescate (que equivale al presupuesto de España en un año, o el gasto total de la guerra de Irak) lo único que va a hacer es aumentar la deuda publica de los gringos, estrechar los lazos entre el sector financiero “privado” y el estado, y terminar de atar a un país (y por añadidura al mundo) a una red fatal de dependencia de un sistema de crédito mantenido artificialmente con el dinero del contribuyente.

- Desplazamiento y ganadores de la contrarreforma agraria:

La Revista Semana ha tomado un cariz verdaderamente crítico del régimen en sus últimas ediciones, lo cual me parece admirable. Y ya le pone cuidado al tema de la tierra con este par de artículos publicados hace unas semanas sobre la filosofía del gobierno con respecto al reparto de tierras y los ganadores de la contrarreforma agraria. Vale la pena leerlos y guardarlos en la carpeta. Pero es que además, como lo dije en la anterior entrada, estamos batiendo records de desplazamiento forzado este año. Vean el reporte del Codhes al respecto

- ONGs y defensores de derechos humanos

Si el mundo se escandalizó con razón con la expulsión del director de Humans Rights Watch de Venezuela, no debería estar menos preocupado con la actitud del régimen colombiano contra los dirigentes de ONG´s y defensores de derechos humanos. Si no me creen léanlo en las propias palabras del príncipe Uribe Vélez o aprécienlo con la expulsión de Christina Frederika Muller.

- Nuevos falsos positivos, ejecuciones extrajudiciales:

Lo anterior quizás este relacionado con la manía de tapar, tapar y negar negar que tan bien caracteriza aUribe y sus sicofantes. Un ejemplo perfecto son estos artículos sobre nuevos “falsos positivos”: jóvenes secuestrados en una parte del país, que aparecen muertos en otra y son presentados como guerrilleros o paras muertos en supuestos combates con el ejército. Vean acá, aquí, esto y aquello. Y el gobierno, que trató de hacerse el pendejo y el indignado, ya sabía desde hace rato.

- La guerra contra las drogas sigue fracasando:

¿A alguien le sorprende? Las cifras lo siguen demostrando, no importa que tanto intenten acomodarlas aquí y allá.

- Generales involucrados con paramilitarismo:

Y no cualquier general. Por un lado está Mario Montoya, el que comandó la “pacificación de Medellín”, ligado con estos por un testigo que perteneció a las AUC, según el Washington Post. Por el otro el héroe uribista – homenajeado por el actual presidente-, el infame Rito Alejo del Río, del cual el padre Javier Giraldo nos proporciona este bello prontuario criminal.

- Big is beautifull (for CEOs)

Cambiando de tema, Alejandro Gaviria apunta en una columna reciente que: “Lo pequeño no es hermoso. Es improductivo. Los economistas Rafael La Porta y Andrei Shleifer mostraron recientemente que las diferencias de productividad entre los pequeños negocios y las grandes empresas son abismales.” Escuchando esta grabación de una llamada al cliente de Telmex, no puedo negar que el negocio debe ser muy productivo. Cobrar por un servicio que no se presta, mientras se ignora al cliente, porque al fin y al cabo Carlitos Slim no responde ante nadie, debe ser muy productivo (aunque no muy eficiente). Si ya sé, la anécdota no prueba nada…pero es…divertida.



miércoles, 1 de octubre de 2008

¿Soy yo o este país es un circo?

Llevan días enteros con la novela. La muerte de un niño secuestrado por su propio padre en Chía se ha convertido en la nueva telenovela. Una mala telenovela, larga, repetitiva, llena de “clichés” y moralina. No me malentiendan, el crimen fue realmente monstruoso, y los culpables (que igual ya están capturados) deben recibir la sentencia más dura que les pueda imponer la ley. Incluso, pienso yo, debería haber sentencias más fuertes para personas que asesinen – sin atenuante- y secuestren a otras personas, niños o no (estoy de acuerdo con la idea de la cadena perpetua, aunque no con la de la pena de muerte).

Pero lo que los medios han hecho de este hecho ya es vergonzoso. Noticieros enteros dedicados a la causa, programas de opinión improvisados para discutir referendos sobre la cadena perpetua, con la Gurisati prodigándose en hipocresía. Y la gente les come cuento. Pero ¿cuántos de los ciudadanos que salieron a protestar a Chía no maltratan a sus hijos o cónyuges? ¿Cuántos de esos policías que pintan como héroes no ejercen su propia dosis de brutalidad sobre ciudadanos inermes? Pero aún más ¿Cómo es que este país, que no ha tenido más que indolencia con las víctimas de crímenes mucho más atroces cometidos contra hombres y mujeres, ancianos y niños, por paramilitares, guerrilla o el mismo estado, ahora se rasga las vestiduras por este crimen? ¿Cuantos noticieros enteros le dedicaron a masacres de pueblos enteros como esta? ¿Dónde estaban las plazas de pueblo llenas y los velorios en las iglesias rebosantes de indignados ciudadanos cuando eso ocurrió?

Y como lo que pasó con este niño eclipsa todo lo que pasa en el mundo, como que se yo, la crisis de las hipotecas en Estados Unidos, o pendejadas como el hecho de que hayamos batido el record de desplazamiento forzado (o “migración interna”, como dice José Obdulio) y el aumento del desempleo en le país.

Una vez más: país de mierda.

martes, 23 de septiembre de 2008

Cuestión de confort

Usualmente a los ateos se nos ha acusado de nihilistas, de personas entregadas al desespero porque el mundo de Dios es un mundo sin sentido (desde luego, la idea de Dios tiene que tener sentido y es la única de proporcionárselo al mundo...). Ahora resulta, según el teólogo neoconservador Michael Novak, que no, que los ateos somos los que tenemos una creencia confortable, que son los creyentes los que sufren por el sinsentido que el mal y la muerte arrojan sobre el mundo.

Muy bien, me parece excelente, y confortable.

Lo único que resta pedirle a los creyentes es que se pongan de acuerdo sobre que estereotipo nos van a imponer. El del nihilista, que siente que en ausencia del gran perro guardián del universo, los ateos pensamos nada tiene sentido y por ello caemos en el despero existencial, o el del fresco que encuentra consuelo en el sinsentido del mundo y se regocija en él. Es un poco unconfortable no saber como comportarse cuando hay expectativas tan encontradas sobre lo que se espera de una....

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La batalla perdida

“A little courage for our convictions, please”, escribía mi amigo Charles Johnson en su blog hace unos días, en respuesta a este artículo que intentaba defender al candidato demócrata Barack Obama de las “injustas acusaciones” que le hacía un grupo que se hacía llamar “The Real Truth about Obama”. Las supuestas “acusaciones” presentadas contra el candidato demócrata eran las siguientes: que quería un sistema universal de salud en el que entre otras, se pagara con el dinero del contribuyente los abortos; que Obama se oponía a una ley que permitía a menores abortar sin tener que notificar a sus padres; que Obama nombraría jueces más liberales para la suprema corte y que Obama propondría repeler una ley que prohíbe los “partial birth abortions” (honestamente no sé como traducir la expresión) ¡Diabólico Obama!

El problema, señalaba Johnson, es que todas esas acusaciones, al contrario de lo que pretendía el artículo, eran ciertas. No eran un truco sucio de la derecha para presentar un Obama falseado a la opinión. Y más importante aún, muchas de las cosas de las que “acusaban” a Obama, no eran cosas por las cuales el candidato o sus votantes deberían sentirse incómodos o avergonzados. Por el contrario, eran coherentes con un candidato que se hacía llamar “liberal” y con lo que supone, es el ideario político que debería defender. Por eso su pedido a los “defensores de Obama” al final de su entrada, pidiéndoles un poco de convicción en sus creencias….

Me parece que esta anécdota electoral ilustra muy bien lo que quisiera señalar en esta entrada: la derecha norteamericana, aún desgastada como está hoy tras ocho años de George Bush, aún con un Mccain que no termina de convencer a su base evangélica ultra conservadora, aún sin haber logrado terminar de socavar completamente el sistema de libertades públicas y de balances entre los poderes (a pesar de sus mejores esfuerzos), esa derecha que parece al borde del colapso, de dejar la casa blanca y el congreso en manos demócratas (aunque no se confíen por favor), esa derecha ya a obtenido una gran victoria. No es una victoria política, sino una victoria cultural: ha transformado los términos del debate público, entre lo que es y no es aceptable decir.

El aborto, que se ilustra con el ejemplo citado, es sólo uno de esos casos. En temas como la seguridad y la religión la batalla está perdida. El Obama que condenó la guerra de Iraq, ahora habla de plazos para salir del país; se llena la boca prometiendo de mano dura con Irán, mientras amenaza a Venezuela con el otro puño, tratando de sonar lo más guerrerista posible para convencer a la gente de que es un candidato “viable” en política exterior. Eso sí, ni una palabra sobre las violaciones sistemáticas de los derechos civiles, ni de la erosión de las libertades individuales en nombre de la “guerra contra el terrorismo”. Con respecto a la religión, no deja de repetir en su discurso lo bueno que supuestamente es mezclar la religión con los asuntos públicos, sin ninguna consideración positiva a la separación entre Iglesia y Estado (prometiendo dejar vivas cosas tan abominables como las “faith based intiatives” de la actual administración).

¿Cómo llegamos a esto? Sería necio aburrirlos con una disertación sobre la “conservatización” de la sociedad gringa desde Nixon hasta Bush Jr, pasando por Reagan y el “Contrato por América” de Newt Gringich en los noventa. Pero entre los muchos aspectos de ese proceso real, tangible (de esa re-barbarización de la sociedad), sin lugar a dudas un elemento resalta por encima de los otros: la definición de lo que es culturalmente aceptable en una sociedad.

Desde la época de Reagan, en que la palabra “liberal” se convirtió en un termino derogatorio, pasando por la época Clinton en que cualquier idea de seguridad social se convirtió casi en un comunismo disfrazado, y los sindicatos en el epitome de la ineficiencia y la forma de evitar trabajar, hasta la actual administración que ha convertido el fanatismo religioso conservador en una fuerza moral pública “respetable”, la derecha ha obtenido una victoria innegable en la esfera cultural norteamericana. Por eso mismo los supuestos “progresistas”, casi sin darse cuenta, se avergüenzan de cosas, que en otro momento y en otras sociedades, serían perfectamente aceptables y que además deberían ser la expresión natural de sus convicciones.

¿Y que se nos ha dado para reemplazarlo? Palabrería hueca: “Hope”, dice Obama, con su discurso de Kennedy reencauchado, para venderse él y su proyecto político, como eso, como una reencarnación joven y refrescante de lo que alguna vez fue el único presidente católico de América. Pero a la hora del té, no es más que “progresismo” vergonzante, sin nada real que proponer, excepto la charada mediática que lo envuelve y la retórica de un orador eficaz. Mientras tanto, la izquierda de verdad tendrá que buscar una forma de reversar la marea cultural puesta en su contra, y seguramente no encontrará esa solución en un decadente partido demócrata

sábado, 2 de agosto de 2008

Película recomendada del mes




"El sistema no está para solucionar los problemas de la sociedad; el sistema está para solucionar los problemas del sistema" Capitán Nacsimento

viernes, 25 de julio de 2008

¡Feliz 20 de julio!

Para las ardientes huestes del nacionalismo colombiano, inflamado por la interferencia malevola de Chávez, Ortega y Correa en nuestros asuntos internos y los triunfos del caudillo en su cruzada redentora contra las FARC, fuente fundamental de todos nuestros males. Como homenaje tardío a uds, aquí les dejo al colombianísimo libertador, George Bush Jr, quién a ritmo de vallenato nos recuerda el verdadero sentido de la patria e independencia colombiana...

He's done everything we have asked him to do and more.....

(Gracias a Galactus por el dato)

martes, 8 de julio de 2008

Terrorismo aquí y allá

Vía El Pais de España

Terroristas por cuenta propia

El palestino que mató a tres personas en Jerusalén con una excavadora no pertenecía a ningún grupo armado

JUAN MIGUEL MUÑOZ - Jerusalén - 07/07/2008

Tuvo una novia israelí judía durante años, y un hijo con ella. Ni rastro de vínculos con grupos armados palestinos. Algún problemilla con las drogas, y apenas pisó una mezquita. Husam Duwiyat, de 30 años y nacido en Zur Baher, pueblo próximo a Jerusalén, arrolló el miércoles con una excavadora coches y autobuses en la concurrida calle de Yaffa en esta ciudad, y mató a tres personas. Preocupa a las autoridades israelíes este terror por cuenta propia. La policía admite que es imposible frenar a un individuo aislado que decide perpetrar un ataque del que sabe no saldrá vivo.

Nadie sabe qué impulsó a Duwiyat. Pero nadie ignora que la frustración entre los palestinos, fruto de políticas manifiestamente discriminatorias de los Gobiernos israelíes, fomenta estos brotes violentos.

El portavoz de la policía, Micky Rosenfeld, explicó ayer que Duwiyat actuó solo. Sin embargo, si se ejecuta la propuesta del jefe del Gobierno, pagarán las consecuencias sus parientes inocentes.

Ehud Olmert abogó el jueves por eliminar los "privilegios a quienes masacran" a los israelíes. Aludía a los derechos que corresponden a los 250.000 palestinos de Jerusalén, que pagan sus impuestos con fidelidad perruna, porque de lo contrario el Ejecutivo israelí les anula su permiso de residencia y el derecho a vivir en su lugar de nacimiento. El ministro de Defensa, Ehud Barak, ha ordenado también la demolición de la casa familiar de los Duwiyat. Una medida que dejó de aplicarse en 2005 porque los expertos aseguraron que "no disuade a los terroristas". "Queremos venganza", gritaban ayer unos 30 colonos cerca de la vivienda.

En las calles palestinas se habla estos días del enésimo agravio y de Eden Natan-Zada. Este fanático religioso judío asesinó a tiros en un autobús de la ciudad israelí de Sfaram a cuatro árabes-israelíes en 2005. Una muchedumbre lo linchó. Doce hombres que participaron en la muerte de Natan-Zada están siendo juzgados.

Es impensable, en cambio, que las autoridades se planteen procesar al soldado de permiso que disparó a bocajarro contra Duwiyat cuando la excavadora ya estaba detenida, y cuando tres policías y militares podían haber reducido sin problemas al terrorista.

"No siempre se tiene un privilegio como éste [matar al atacante]", declaró después el soldado, que fue recompensado con 1.800 shekels (350 euros). Natan-Zada también fue tildado de "terrorista" por el entonces primer ministro, Ariel Sharon. Pero a nadie se le ha ocurrido proponer el derribo de la vivienda de sus padres.

El atentado de la calle de Yaffa manifiesta que la desesperación, creciente, domina el estado de ánimo de los palestinos. Los dirigentes políticos hablan de reconciliación, pero el odio entre judíos y musulmanes es inmenso.

Por mucho que las negociaciones entre Olmert y el presidente, Mahmud Abbas, acaparen atención mediática, y por mucho que la comunidad internacional tire de chequera, o que los líderes extranjeros adviertan de que hay que poner fin a la "constante humillación" de los palestinos, la población -incluso los más moderados- no ve salida alguna al túnel de los 41 años de ocupación.
Despúes de leer una noticia como esta, donde se ve que el Estado de Israel tiene dobles estandares para juzgar las acciones palestinas y las de israelies, que aplica castigos colectivos por crimenes individuales, y que permite y RECOMPENSA ejecuciones extrajudiciales, ¿Cómo se puede negar que Israel es por derecho, un Estado terrorista?

lunes, 7 de julio de 2008

Nada cambia

Sé que hace mucho rato no escribía, quizás porque últimamente entre la procrastinación, los estudios y la vida en una ciudad tan agradable como Barcelona, no le he sacado tiempo al blog. Sin embargo es inevitable que los últimos y bien conocidos acontecimientos me obliguen a meter la cucharada.

Hay que reconocer que el rescate o liberación (como le quieran llamar) de Ingrid Betancourt fue un éxito innegable del gobierno. No sólo por el hecho, sino por la forma. Las FARC firmaron su sentencia de muerte en una operación que parecía más un chiste libretiado por el “Tio Loco”, rey del Internet, que en un sangriento rescate militar que era lo que muchos temíamos. Quizás nunca fue tan cierto aquel comentario de Ionesco que señalaba que “El humor es libertad…”.

En ese orden de cosas, la reacción de muchos sectores de la izquierda es por demás estúpida. Las fantasías con teorías de la conspiración sobre que el rescate fue una impostura, que las FARC “ya iban a liberarla”, que "el gobierno suizo ya había pagado, carecen de sentido". No porque considere a priori que las teorías de la conspiración son falsas o un signo de autoengaño provocado, pues comparto plenamente la opinión de Roderick Long de que semejante posición es insostenible y que en la historia los ejemplos abundan con pruebas de que el conspiracionismo no es necesariamente el reflejo de una mente paranoica; lo digo por que creo que en este caso, aparte de rumores de dudosa calidad, no hay evidencia alguna para sustentar dichas afirmaciones, y en cambio hay muy buenas razones para creer la versión del gobierno (el simple hecho de que Ingrid y los secuestrados hayan confirmado su versión de los hechos – a menos que uno quiera creer que los secuestrados que liberaron hacían parte de la farsa, lo cual es aún más difícil de sostener).


La explicación a esta visión de las cosas es múltiple. Hay sectores – como los he visto acá en Barcelona- que auténticamente se creen el cuento de que las FARC son una fuerza política respetable y que simpatizan plenamente con esta, y por ende estan dando patadas de ahogado. Otros, aunque no estén de acuerdo ya con la lucha armada (como el partido comunista), todavía guardan muchas simpatías ideológicas con las FARC como para alegrarse de su desaparición. Finalmente otro grupo, creo yo mayoritario, que no simpatiza para nada con las FARC, simplemente le desespera al ver como el rescate de estos secuestrados ha fortalecido de manera decisiva al régimen, y aunque se alegren por la libertad de estos, lamentan el precio político del suceso.

La verdad yo admito que el precio político va a ser terrible. No sé que este planeando Uribe: reelección o poner a su “sucesor”, Juan Manuel Santos. Pero temo aún más por su afán de convocar una nueva constituyente y escribir una carta magna más acorde a los intereses de las élites que gobiernan y de los Estados Unidos (que es lo que el lunático de la blogosfera, Jaime Ruiz, viene pidiendo a grito herido, y lo que yo ignoraría si en el fondo el gobierno no hubiera demostrado que es un gobierno tan enfermo como algunos de sus defensores más fanáticos…). Sea lo sea que este planeando Uribe, el punto – y voy al título de la entrada- es que aquí no ha cambiado nada.

No cambia que hay más de 60 senadores involucrados en la parapolítica, en su mayoría de sectores uribistas –incluido el primo del presidente, y socio político suyo por años-. No cambia el hecho de que Jorge Noguera, -amigo del presidente y nombrado por este en el DAS- aún liberado por un tecnicismo, sigue teniendo un proceso en su contra por ayudar a paramilitares. No cambia nada el hecho de que Rito Alejo del Rio, general de la república homenajeado en alguna ocasión por el presidente Uribe, está acusado, incluso por sus propios compañeros castrenses, de asistir a paramilitares en masacres. No cambia nada en que hay una parlamentaria condenada por recibir prebendas del gobierno para votar la reforma constitucional que permitió la reforma de Uribe. No cambia el hecho de que en Colombia hay casi 4 millones de desplazados de zonas rurales, en su mayoría por acción de grupos paramilitares y del Estado, y que sus tierras han sido robadas para engrosar, en buena medida, las del gremio de latifundistas e industriales del campo que tanto favorece y privilegia este gobierno (gobierno que desde luego, no ha movido un dedo para obligar a sus victimarios a devolver las tierras y reparar a las victimas).


Y mientras eso no cambie,
la izquierda, aún marginada de la opción del poder como ha quedado – pienso que definitivamente y por un largo tiempo, al igual que otras fuerzas políticas del estilo Fajardo o Mockus - , debe seguir adelante y no desesperar. Así sea contra el viento y la marea de la popularidad y del poder mediático del que goza este gobierno. Por lo demás, esto será una ocasión para que la izquierda encuentre otras maneras de hacer política, mucho más provechosas o constructivas, que el ejercicio del poder institucionalizado o – en el caso de la guerrilla- el uso de las armas (desde un punto de vista del libertarianismo de izquierda, es una oportunidad innegable…aunque dudo que la izquierda colombiana le interese ese punto de vista en particular).


Ya para finalizar: el colombiano promedio – no precisamente la estrella más brillante del firmamento- está con Uribe, pero la justicia y la verdad siguen estando – al menos en mayor medida- del lado de los que nos oponemos al régimen (y me perdonan el comentario tan fariseo). La desesperación, manifiesta en el nihilismo o en el escapismo a través de fantasías conspiratorias, no nos va a llevar a ningún lado.

sábado, 21 de junio de 2008

Mi vida como estudiante de postgrado


Un vivo retrato....

viernes, 11 de abril de 2008

Sobre la libertad....

¿De quién podría ser esta cita?


La libertad es la condición ontológica de la ética; pero la ética es la forma reflexiva que adopta la libertad.

Traten de adivinar...

Y para evitarles que la pena de "googlearlo", pueden leerlo acá, si no quieren hacer el intento. Quizás se sorprendan un tris...

viernes, 7 de marzo de 2008

¡Adelante presidente!

"Yo no nací para la política...eso tiene mucho de farsa" Alvaro Uribe Velez, presidente de Colombia


Frase que acabo de escuchar en el circo...digo, en la reunión de presidentes en la XX cumbre del Grupo de Rio, el viernes 7 de marzo de 2008.

Y yo que pensé que nada podría superar las historias de Chavez como monaguillo.

Así es el cruel destino presidente.


domingo, 24 de febrero de 2008

El sentido "lógico" de Ruddy

Escribe Rudolf Hommes lo siguiente en su columna del universal, comentando sobre marcha del 6v de marzo:

Parece que los organizadores de la marcha del 6 de marzo están empeñados en ahuyentar de ella a muchos de los colombianos que rechazan la violencia, que censuran el paramilitarismo y que quieren honrar a las víctimas de las masacres que los paramilitares llevaron a cabo para amedrentar a la población y para que abandonara sus tierras.

En algunos de estos casos los criminales estuvieron apoyados por miembros y comandantes de las fuerzas militares. En otros casos hubo participación directa de ellos en los crímenes. Pero los que patrocinan esta marcha de marzo quieren que sea una declaración pública de que las acciones de los paramilitares fueron conscientemente y deliberadamente auspiciadas por el Estado, no por individuos o grupos de individuos vinculados a este

Este discurso, que también es el de las Farc y de miembros recalcitrantes del Partido Comunista no busca promover una demostración masiva, multiclasista y pluralista en contra del paramilitarismo, como lo fue la de febrero contra las Farc. Lo que los organizadores parecen preferir es una manifestación radical contra el “sistema”, con pedrea a los almacenes de la Séptima, post-adolescentes embozados en pasamontañas y armados con papas explosivas, y orgía de consignas en la Plaza de Bolívar contra el terrorismo de Estado.
Parece que para el señor Hommes:

1- Señalar que el Estado cooperó por acción y omisión de manera sistemática con los paramilitares en la consecución de sus acciones criminales es un discurso falso porque coincide con el discurso de las FARC.

2- Que tener un discurso radical contra el Estado es equivalente a ser un "tira piedra" con intenciones de destruir almacenes y lanzar papas explosivas a diestra y siniestra, lo cual ahuyenta a la "burguesia liberal" de su posible participación en la marcha.

Básicamente el argumento de Hommes debate es una falacia por asociación. Yo puedo entender que Hommes no quiera marchar con los tira piedras y mamertos de la nacional (al fin y al cabo, esa fue la misma razón por la que no marché con nuestra clase media, media alta - o la "burguesía liberal según Hommes). Pero de ahí a pensar que por asociación todo aquel que participe en la marcha es un tira piedra de la nacional (por el simple hecho de rechazar el "sistema") o que el discurso de los marchantes - que el Estado colombiano participó sistemáticamente de los crimenes del paramilitarismo- sea falso sólo porque coincide con lo que dicen las FARC hay mucho, pero mucho trecho.

Sólo me aterra pensar que ese mismo "rigor" lógico era el que aplicaba cuando era ministro de hacienda.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Y sobre todo esto....

No sé porque está burla al discurso de "agricultura empresarial, de alta competitividad, de alta generación de empleo y empleo de buena calidad" de Alvaro Uribe Velez, hecha en el programa humorístico QUAC de los años 90, me parece tan pertinente a la luz de toda la discusión que se ha armado con respecto a la entrega de tierras en el Meta a desplazados (no está demás la primera parte burlandose de los militares....¡buenas épocas aquellas!)

martes, 12 de febrero de 2008

"Una belleza de negocio"

Respecto a la anterior entrada del blog, y lo que Alejandro Pelaez pregunta en la sección de comentarios y escribe en su blog, remito la columna de Pedro Medellín de hoy en El Tiempo, que creo, es bastante diciente. Aquí lo más significativo, desde mi punto de vista, de dicha columna:

Con esta decisión, el Gobierno colombiano está enviando una pésima señal al país y a la comunidad internacional. Primero, confirma el escaso interés que tiene en entregar tierras a los desplazados por la violencia, sin importar que la ley los declare como prioridad, debido a su circunstancia de debilidad, vulnerabilidad e indefensión.

Y segundo, vuelve a poner a los palmeros en el complejo escenario de sus relaciones con el paramilitarismo, que ha marcado la historia reciente de entregas irregulares de tierras y los desplazamientos de población asociados a la expansión de los agrocombustibles, que ha publicado EL TIEMPO (edición del 26 de mayo de 2007), Semana (ediciones de abril y mayo de 2007), y fueron anticipadas por la Resolución No. 39 emitida por el Defensor del Pueblo en junio de 2005.

El Gobierno está en todo su derecho de apostar por el desarrollo de un sector de la economía, como lo ha hecho con los palmeros.
Los ha beneficiado con una renta exenta por un término de 10 años al aprovechamiento de los cultivos sembrados entre 2003 y 2013; con una deducción del impuesto a la renta del 40% del valor de las inversiones realizadas en activos fijos reales productivos adquiridos; una deducción del 10% de la renta líquida del contribuyente a la inversión nueva realizada en reforestación, y la exclusión del IVA del biocombustible de origen vegetal o animal para uso de motores diésel de producción nacional con destino a la mezcla con Acpm. Eso sin contar con las facilidades crediticias, de cofinanciación y apoyo institucional que le ha concedido en sus seis años de gobierno.

Lo que resulta discutible es que el Gobierno persista en impulsar ese sector, a costa de las víctimas de la violencia, como ocurre con el predio Carimagua o con la decisión de desjudicializar el trámite de pertenencias y rebajar los términos de las prescripciones adquisitivas de dominio de tierras, que hace la Ley 1152 de 2007 que dicta el Estatuto de Desarrollo Rural y reforma el Incoder. Es la ley que, leída con el Plan de Desarrollo, crea el mundo feliz: legaliza las tierras obtenidas por la vía de los hechos, financia los proyectos que se vayan a desarrollar en ese predio y confiere ventajas tributarias por hacerlo.
Como dicen los gringos: "´nuff said"

jueves, 7 de febrero de 2008

Tecnocracia paramilitar

Resulta que nuestro ministro de agricultura ha decidido que tierras que el INCODER debía dar a familias campesinas víctimas del conflicto, están mejor en manos de empresas privadas. Curiosamente, esas empresas privadas están ligadas al negocio de la palmicultura, negocio promovido y privilegiado por el neoliberal estado colombiano.Los argumentos del sucesor designado del príncipe Uribe son:

- Los predios son insuficientes para tantas familias

- Los predios no tienen infraestructura

- Que en manos de empresas privadas generarán más beneficios para que se puedan adquirir otras tierras para desplazados.

El primero es manifiestamente falso si uno cree las cifras del número de hectáreas y las divide por el número de familias, aún contando las hectáreas dejadas para reforestación.

Respecto al segundo, desde luego el ministro no se ha tomado la molestia de leer sobre la historia de migraciones de este país, como para saber que los campesinos colombianos llevan más de un siglo colonizando tierras sin infraestructura y haciéndolas productivas (hasta que llegan terratenientes, paramilitares o "las fuerzas legitimas del estado" para sacarlos a bala de sus predios, con la excusa de que ellos si la harán "más productiva").

Por otro lado, uno le da risa pensar que eltercer argumento de "uribito" no es más que una excusa infame. Siempre que les nieguen tierras a los campesinos, podrán esgrimirlo y decir que con el dinero que se genere por su explotación de las empresas consentidas por el gobierno, ahí si podrán comprarles unas tierras que se les "adecuen".

Más allá de todo esto, podríamos pensar en que este es el clásico esquema de intervencionismo estatal, en el que "papa estado" les dice a los propietarios como deben producir, y con base a eso, cuestionan su legítimo derecho a la propiedad y a utilizarla según su propio interés. Sin embargo lo que sucede en Colombia no es sino una variación escalofriante del tema...digo, por el talante paramilitar de los tecnócratas y planificadores del Leviatán

miércoles, 6 de febrero de 2008

Colombia no soy yo (observaciones sobre la concentración en Barcelona)

(Esta columna fue publicada en Equinoxio. Dirigirse allá para los comentarios, que no estaran habilitados para esta entrada en el blog)

Antes de la marcha, tuve esta discusión con Alejandro Gaviria en su blog. Argumentaba Gaviria, basándose en Orwell (ese san benito de la derecha, que lo citan ad nauseum para atacar a la izquierda, porque Orwell era un izquierdista él mismo y eso le da más autoridad al argumento supuestamente), que el Polo Democrático cometía un error político y táctico por no sumarse a la marcha de “1 millón de voces contra las FARC”. Que despreciaba, como lo hizo la izquierda por tanto tiempo, la idea del nacionalismo de clase media y de la unidad.

Ahora me pregunto ¿Por qué tendríamos que terminar hablando de esas cosas sobre una marcha que fue convocada contra el secuestro y contra las FARC? ¿Una marcha a la que le imputamos sus contradictores, el de estar viciada a favor de los intereses inmediatos de este gobierno? ¿Qué tiene que ver el nacionalismo con todo esto (lo de unidad pase, al fin y al cabo era supuestamente de unidad en contra de las FARC)?

La verdad no sé porque no me pregunté esto en el momento de la discusión. Pero creo que Alejandro Gaviria le apuntaba a la razón de ser real de esta marcha (no sé si sabiéndolo o no). Esta no era una marcha contra las FARC, ni a favor de Uribe (del político como tal), ni en contra de Chávez o de Piedad Córdoba. Era, antes que cualquier otra cosa, una marcha nacionalista. En pro del nuevo proyecto de nación colombiana.

Desde que llegué a la plaza San Jaime, lugar convocado para la manifestación en Barcelona, pude sentirlo. Muchos con la camiseta oficial, blanca, de “Colombia soy yo”, pero también mucho colombiano con el “sombrero volteado”, pintado en la cara con la tricolor (como si fuera partido de “mi selección”), o con ponchos con la bandera. Una vez convocada la gente (yo calculo unas mil personas, pero no confíen en mi “ojímetro”), se inicia el acto oficialmente, con música. Y es diciente, porque lo que suena es esta canción de Juanes, La Tierra….Ama la tierra en que naciste
amala es una y nada más
....Que por mérito debería ser el himno nacional (porque es tan vulgar y patriotera como ese himno caduco de Rafael Núñez, que sonó también un par de veces en la concentración).

Y como lo dije anteriormente, poco se habló de Chávez o de Piedad Córdoba o incluso, de la guerra o la solución militar. Por ello podrán sacar pecho los organizadores, en tanto la marcha no estuvo peculiarmente politizada (aunque, y que me confirme Javier, creo que hubo un momento en que alguien intento usar los micrófonos habilitados en la tarima para pedir el intercambio humanitario, y lo cortaron tan pronto pudieron).

Se pidió a coro “No mas FARC”, estribillo que sonó una buena cantidad de veces en la hora y pico que duró la concentración. Pero el mensaje que me quedó a mi de la marcha fue otro, y lo resumió uno de los oradores, quién (no lo cito verbatim, pero casi) pidió considerar la Colombia “que queríamos”, en virtud de “lo que no queríamos”, refiriéndose obviamente las FARC. Otro incluso sugirió que en un acto casi que místico, que “cerráramos los ojos y visualizáramos” como sería esa Colombia “que todos queremos”.

Pensé desde luego, que quizás el tono nacionalista debía deberse a que era una manifestación hecha por colombianos fuera de su país, con una añoranza por su tierra y un desarraigo apenas natural. Pero leo en el blog de Apelaez (no precisamente alguien con quién coincida ideológicamente) observaciones similares de la marcha en Bogotá:

Entre ese punto (alrededor de la 22) y la Jiménez, el patriotismo era más palpable. Mucho abanderado batiendo el pabellón nacional como si de eso dependiera su vida y más Oh glorias inmarcesibles. El fervor patrio también venia acompañado del rechazo a Chavez: que se callé, que terrorista, que Go Home, que le van a coser la jeta con alambre de puas. Otros patriotas mostraron su rechazo a las FARC diciéndoles que se fueran "de nuestra patria". (Aquí el rol del enemigo en torno al cual nos unificamos lo cumple también Chávez. Los subrayados son míos).

¿Cúal es este nacionalismo por el que la gente a salido a marchar? Bueno, ya ríos de tinta y de bytes han corrido, y no valdría la pena explayarse en eso. Pero en una versión resumida, es la idea de que todos los males de Colombia son imputables a uno o dos factores o a una generalización extendida: FARC-Secuestros-Terrorismo-Narcotráfico. Y que una vez erradiquemos esos pocos males –por los métodos que sean-, Colombia, el país de las tres cordilleras, de las mujeres más hermosas, de los paisajes más espectaculares, de la gente trabajadora y echada pa´lante, se convertirá en un paraíso sobre la tierra. No es ni siquiera algo nuevo, como algunos ya lo han observado, pero ha tomado una expresión mediática y moderna desde hace más de una década. Y más importante, se ha hecho popular, MUY popular.

Por último, no es este el espacio para especular como se construyó este discurso, y como se extendió y se convirtió en hegemónico a nivel social. Historiadores, antropólogos (y quizás críticos literarios) en un futuro –espero no muy lejano- llevarán a cabo ese análisis (si no lo están haciendo ya).

Pero el hecho, y este es el punto final que quisiera hacer, es que Uribe lo ha aprovechado magistralmente, dándole un cause muy específico (eso si, con la ayuda de los medios desde luego). En cierto modo, esta convergencia cultural de un discurso nacionalista, coincide con el esfuerzo real del uribismo de extender la presencia estatal (militar, obviamente) a cada rincón del país: presencia de policía y de soldados en cada municipio del país, eliminando cualquier “competencia” (sea aniquilando a la guerrilla militarmente, sea negociando con unos compañeros de tolda que amenazaban con salirse de control, como los paramilitares). Control total de la patria, para los patriotas colombianos.

El historiador Jaime Jaramillo Uribe señalaba que el proyecto de la “Regeneración” encontró en el centralismo y el catolicismo, los referentes y pilares que asentaron el estado nación en Colombia. Sin embargo ese Estado existía más como un referente de unidad, sobre el papel, pero no siempre sobre el terreno o en la práxis. Sospecho que la presidencia de Uribe será vista a futuro como una especie de refundación nacional, sobre un nacionalismo de capas media alta y alta; una refundación donde ya no sólo tendremos una nación, sino un Estado consolidado con el control militar absoluto del territorio.

Y al igual que el proyecto de la “Regeneración”, este será una consolidación nacional llevada a cabo sobre fuertes cimientos conservadores y de derecha. Sobre un montón de injusticias históricas, de dobles estándares, intereses de clase, etc…Y es por eso mismo me ratifico en no haber sido parte de esta marcha, pero ya por razones algo distintas - aunque no del todo- a las que esgrimí inicialmente. Esos intereses, esos dobles estándares, esas injusticias históricas que se quieren legitimar con el discurso nacionalista del que se ha apropiado el uribismo, esa Colombia, esa Colombia no soy yo.

viernes, 25 de enero de 2008

Casus Belli

Escribe Carlos en su blog “liberal colombiano”, que no se puede hablar de “causalidad” para explicar el conflicto colombiano. Primero enumera las posibles causas que pudieron existir; políticas (exclusión política con el “Frente Nacional”, económicas (pobreza) y sociales (desigualdad o marginalidad de indígenas o grupos minoritarios etc). Y llega a la siguiente conclusión:

Estas situaciones sin duda existieron o existen (en el caso de las causas económicas y sociales). Sin embargo, estas por sí mismas no constituyen en realidad causas, en el sentido real del termino y esgrimirlas como tales, constituye un ejemplo de la falacia logica llamada "Non sequitur"

El termino "causa", o mejor, el fenomeno "causalidad" denota una relación directa entre un evento o situación (llamada "causa") y otro evento o situación llamado "efecto" la cual es consecuencia (resultado) del primero. La causalidad implica que existan "leyes" o cierta forma de determinismo, de tal forma que siempre que se presente la "causa", se presentará el "efecto".

Desde este punto de vista, ni la pobreza, ni la desigualdad ni la exclusión causan o determinan la violencia política( o sea violencia con motivaciones políticas: acceder o resistirse ante el poder estatal) que es lo que caracteriza a este conflicto. No existe ninguna ley de la naturaleza o de la sociedad que implique que la pobreza, la desigualdad y la exclusión causan la violencia política.

Stricto sensu tiene razón. No existen leyes para el mundo social en el sentido lógico del término, tales como que a una circunstancia A (pobreza, desigualdad, etc) sigue necesaiamente una consecuencia B (conflicto armado, guerrilla, narcotráfico, etc). De hecho, ni siquiera existe tal concepto para las ciencias “duras”. Por ejemplo, no se puede derivar lógicamente que la capacidad de atracción gravitatoria de un cuerpo está directamente relacionada con la masa del mismo, a pesar de que semejante afirmación hace parte de las leyes de la física.

En ese sentido, Carlos tendría que acusar a todo científico o estudioso de cometer la falacia de Non sequitur por el mero hecho de hablar de causas.

Creo que una interpretación más caritativa y lógica de la cuestión, es que se habla de causas en el mismo sentido en el que los sociólogos hablan de mecanismos. Es decir, una forma posible en la que los actores sociales reaccionan a determinadas circunstancias. La formulación ya no es A entonces B, sino A entonces algunas veces B, o A entonces es altamente probable que B. Traducido: exclusión política, pobreza, desigualdad entonces quizás o muy probablemente conflicto armado (no estoy diciendo que en efecto ESE sea el caso, sino que así podría entenderse mejor una afirmación de ese tipo).




Por lo demás, Carlos increíblemente sigue ignorando dos factores cruciales que podrían operar como causas en el conflicto armado: violencia agraria, robo masivo de tierras y desplazamientos –que han sido una constante desde que se inició el conflicto hasta hoy- y el agravante de la anterior, la guerra contra las drogas y la fumigación y persecución de los campesinos y su modo de vida (si lector, hablo de cultiva coca) por parte del Estado ¿Por qué nuestros analistas de derecha como Carlos olvidan constantemente eso?

Pero volviendo al punto, Carlos termina contradiciéndose al final de su entrada, porque después de rechazar las explicaciones causales de lo que pasa, termina ofreciéndonos un par (porque las motivaciones SON causas; es decir, un estado mental que conlleva a actuar al actor social en concordancia).

Entonces, cuales son las causas del conflicto colombiano?

En mi opinión, el conflicto colombiano loque tiene son motivaciones políticas en el siguiente sentido: un grupo de personas quieren tomarse el poder a través de las armas. Y otro grupo de personas (el gobierno y los que manejan el Estado) no quieren dejarselo quitar. Y parte de los miembros de la sociedad civil tampoco quiere que un grupo se tome el poder a través de las armas, porque eso implica violar la soberanía popular, que determina qu solo se permite acceder al poder a través de un método democratico.

Y tiene tambien motivaciones economicas porque el grupo que quiere tomarse el poder tambien se esta enriqueciendo a través de actividades ilegales (trafico de drogas) e inmorales (secuestro, extorsión, robo). Y los que manejan el Estado, cumpliendo sus obligaciones legales, no quieren permitir este tipo de actividades.


Decir que la guerrilla busca beneficio económico o que busca poder político y que POR ESO trafican con droga o secuestran, o atacan al ejército o a la policía es enunciar causas en el mismo sentido que Carlos criticó anteriormente. Y desde luego, las motivaciones causas que Carlos nos ofrece son las causas que el Estado y el establecimiento han decidido (a su conveniencia política) que SON las que nos han llevado a este conflicto, que por alguna razón no quieren reconocer como tal.

Más sobre la marcha a la que no iré

Lean los comentarios de Maria Paula y el blog Razón Apasionada. Creo que amplian y profundizan las razones para no ir a la marcha mucho mejor de lo que yo lo hice en la entrada anterior.

Mientras, los "colombianos de bien" agreden verbalmente a la senadora liberal Piedad Cordoba (y por poco fisicamente) en un vuelo a Caracas....y el ministro de gobierno los aplaude. Conozco mucha gente que aprecio que va a marchar, gente que no es uribista, ni derechista ni que piensa como un "colombiano de bien"...¿En verdad van a marchar con esta gente? No gracias.

lunes, 21 de enero de 2008

Porque no marcho

No es, como lo quisiera pensar la voz “radical” de la izquierda mamerta, porque "como izquierdista debe actuar con transparencia y coherencia ideológica. En solidaridad con Chávez y con la la Revolución Bolivariana, por el intercambio humanitario, la solución política y la paz, en defensa de las masas populares y de la unidad de la izquierda para salvar a Colombia”. La “revolución bolivariana” no es otra cosa que el mismo izquierdismo autoritario y locuaz que infectó el siglo XX, y de cuyos resultados al parecer un amplio sector de la izquierda no ha querido aprender ninguna lección.

Tampoco se trata de no marchar porque haya que defender el intercambio. En últimas, y no se puede negar, ni la sociedad civil ni el Estado tienen alguna obligación de prestarse al juego degradante de la guerrilla de intercambiar la vida y la libertad de seres humanos para satisfacer sus mezquinos intereses políticos (eso no quiere decir que el intercambio no pueda ser deseable en términos instrumentales, es decir como un medio para devolver la libertad a los secuestrados - dada la incapacidad manifiesta del Estado para rescatarlos militarmente -. Pero el punto es que el intercambio no es un imperativo moral u ético, como no lo ha querido vender sus defensores).

Por último, no se trata de que haya algo de malo en condenar el secuestro y en exigirle a las FARC que retornen los que tienen cautivos, sin condiciones. Es lo mínimo que podemos exigirles.

El problema de la marcha del 4 de febrero, es que está viciada por principio. Por un lado por quienes la convocan: no me convence el movimiento “popular” de facebook, de clases medias altas y altas (porque nadie más o prácticamente nadie se da ese lujo en Colombia). Así como sectores de la izquierda, como al arriba citado Carlos Lozano, destilan odio y han convertido sus principios – los que debería tener todo buen izquierdista- en una mera y vil amalgama de cálculos a favor de los intereses chavistas (que por alguna razón inimaginable son considerados de “izquierda”), la derecha de este país tan bien representada en los miles de clase media y clase media alta con cuenta de “facebook”, lo único que escupen es veneno y maledicencia de la peor calaña.

A cualquiera que lo dude lo invito a que escriba “Piedad Cordoba” en el buscador de facebook, y lea lo que se dice de en los múltiples grupos dedicados a la senadora liberal. No la bajan de “negra hp”, “traidora” y “mamerta a la que hay que desterrar” o incluso asesinar. El punto, entiéndase bien, no es defender a Piedad Córdoba. Sin lugar a dudas Piedad es una política, que juega a satisfacer sus intereses y sus ambiciones personales. Hace parte de esa izquierda ciega y maquiavélica afecta a Hugo Chávez, con la cual yo no quiero tener nada que ver.

Pero no es que ataquen a Piedad lo que me preocupa de está gente: es la forma. El racismo y el clasismo que sudan por los poros (hay incluso un grupo en facebook llamado “PiEdAd CoRdObA DeJa dE JoDeR...PoNtE El dElAnTaL Y HaZmE Un sAnDuChE!!!!!!!”) dice muy claramente de donde vienen todos estos “colombianos de bien”, que quieren posar de paladines de la justicia y de la moral.

Y no es sólo que la marcha haya sido promovida por gente que piensa de esta manera. Es que la marcha ya está politizada por el uribismo (de la mano de José Obdulio, desde luego). En síntesis, la marcha del 4 de febrero, antes que una marcha contra las FARC y el secuestro, es una marcha a favor de este Estado y de este gobierno; una marcha a favor de un Estado y un gobierno fundamentalmente criminales que tanto en el pasado como el presente inmediato, han estado comprometidos con paramilitarismo, desplazamiento masivo, desapariciones forzadas (crímenes que por alguna razón no apelan a la conciencia del colombiano promedio con cuenta en “facebook”). Es increíble la algarabía que se hace por el secuestro, como el de los excursionistas que las FARC se llevó en el Chocó, y que los medios y la prensa no diga nada de cosas como esta.

Por eso no marcho. No quiero ser cómplice de una farsa política, así esté montada en nombre de demandas legítimas. Mucho menos me interesa compartir mi día con todos esos “colombianos de bien”, clasistas y racistas, que pululan en este país. Me quedo con mi conciencia y mis principios en casa. A ud, estimado lector, lo invito a que haga lo mismo.


¿Iría ud a una marcha convocada por este personaje?

viernes, 18 de enero de 2008

Imperio paramilitar en Colombia

Así le puso un amigo mio que se ha dado a la simple tarea de recopilar lo que en los principales medios de comunicación de Colombia se ha escrito sobre paramilitarismo y parapolítica desde fines del 2006 hasta 2007. Aquí los archivos para aquel que este interesado:

- 2006
- 2007 Enero a Marzo
- 2007 Abril a Junio
- 2007 Julio a Septiembre
- 2007 Octubre a Diciembre

Y como ñapa, un libro publicado por la fundación arco iris sobre el tema