miércoles, 10 de octubre de 2007

Sobre los nacionalismos en España....

Leyendo la última columna de Eduardo Posada Carbó sobre el surgimiento de un nuevo partido en España (la UPD, Unión Pogreso y Democracia), un partido fundado entre otros por el filósofo español Fernando Savater, no pude dejar de notar la insistencia central en su plataforma en rechazar los nacionalismos que pululan en España. En su manifiesto fundamental escriben lo siguiente, al respecto:
Para qué este nuevo partido La base de la ciudadanía democrática es la igualdad en libertad: iguales leyes para todos y todos iguales ante las leyes. Este objetivo exige, como es lógico, la cohesión institucional y simbólica del Estado encargado de definir y garantizar los derechos concretos de los ciudadanos. Pues bien, creemos que esa igualdad está hoy amenazada en España, fundamentalmente por culpa de los excesos de un modelo territorial sometido a constante desbordamiento por las pretensiones nacionalistas. Tales exigencias en perpetuo crescendo han contagiado en gran medida al resto de los grupos políticos dentro de cada Comunidad Autónoma. El separatismo –al menos retórico- es contagioso y los no nacionalistas se apresuran a mostrarse aparentemente tan identitarios como los demás, por miedo a perder los votos de una mayoría que no entiende ya la defensa de lo suyo más que como un desafío a lo de todos. En consecuencia, las atribuciones del Estado se desdibujan y cuando trata de imponer su autoridad parece que atropella los santos derechos regionales. En las escuelas se subrayan todas las diferencias como fundamentales y eternas, mientras se muestra lo común que nos une como algo impuesto y transitorio. Lo propio es siempre víctima de lo común, lo que no pertenece a nuestra demarcación no existe o es una amenaza. La bienintencionada descentralización autonómica se ha convertido en licencia para fabricar algo así como virtuales miniestados regidos por burocracias arrogantes, quisquillosas…e inamovibles. Esta peligrosa deriva se muestra especialmente dañina en lo tocante al uso y aprendizaje de la lengua española. Un Estado de Derecho necesita una lengua común, cuyo empleo no sólo es elección personal sino ante todo instrumento político para la realización dialéctica de la propia democracia.
Al parecer para el señor Savater y compañia, la "igualdad" es la homogenización forzada de los diversos grupos étnicos, lenguas y formas de gobierno que componen España, según los entandares impuestos desde Madrid, porque supuestamente sólo este puede salvaguardar las libertades básicas de todos. Y me queda la pregunta ¿Si a los señores de la UPD les molesta tanto el nacionalismo en España, porqué no comienzan denunciando el nacionalismo español?

2 comentarios:

Elecciones 2010 dijo...

Excelente artículo, hace poco leí un post relacionado con este tema en un portal colombiano sobre las elecciones 2010 en Colombia, en la cual encontrarán información muy completa sobre candidatos colombianos, política y demás noticias relacionadas con las elecciones del 2010.

Directorio de Empresas dijo...

Muy buen post, me sirvio mucho en un trabajo que estaba realizando! Gracias