domingo, 9 de septiembre de 2007

La extraña lógica del antifeminismo

En su última columna Alejandro Gaviria ataca a Florence Thomas por sus apreciaciones respecto al incremento del embarazo entre adolescentes. En la columna referida de Thomas, esta trata de explicarse los últimos datos publicados por profamilia sobre los embarazos de adolescentes en el país. Según esos datos el 42% de las que se embarazan lo hicieron queriendo ser madres. Thomas señala que el índice de embarazos deseados está ligado, desde su perspectiva feminista, a la imposición cultural de la maternidad como rol esencial de las mujeres y piensa que una alternativa a esto es contraponer campañas en las cuales se ratifique la autonomía de la mujer y de su cuerpo.

Gaviria responde en su columna del Espectador lo siguiente:

La explicación de Florence es inadecuada y parcializada. Inadecuada porque la idealización de la maternidad es una constante, un fenómeno de larga duración, que no puede usarse para dar cuenta del aumento reciente de los embarazos juveniles. Y parcializada porque deja de lado la otra cara de la moneda, el revés del asunto: la devaluación de la vida de los hombres, los desechables de la cultura.

Y añade:

Florence y sus colegas sólo miran hacia arriba, hacia lo más alto de la sociedad, hacia donde están los mandamases de turno, políticos, presidentes de empresa, directores de orquesta, hombres en su mayoría. Pero, como ha señalado el mismo Baumeister, las feministas deberían también mirar hacia abajo, hacia el fondo, hacia donde están los relegados, los encarcelados, los informales, los muertos en combate o en los socavones, hombres en su mayoría. De los 3.000 soldados estadounidenses muertos en Irak, sólo 262 eran mujeres. De los 14 cadáveres encontrados en el campamento del Negro Acacio, sólo uno correspondía a una mujer. La proporción es semejante. Y refleja un sesgo cultural convenientemente ignorado por las feministas.

Y dictamina, no sé con que bases, que “Las explicaciones feministas —incluida la de Florence sobre el aumento del embarazo juvenil— parten de una premisa equivocada. Suponen que la mayoría de los problemas sociales resultan de una conspiración masculina, de una estrategia cultural urdida por los poderosos y sus amanuenses.” En contraposición a esto, Gaviria expone su propia explicación al embarazo adolescente:

El embarazo adolescente no es una imposición machista o una muestra de poder. Por el contrario, puede tener mucho que ver con el fracaso de los hombres. A diferencia de Florence, las mujeres jóvenes residentes en zonas marginadas conocen plenamente el fracaso masculino. Para muchas de ellas, la decisión de tener un hijo es también una abdicación, una reflexión sobre la imposibilidad de encontrar un hombre que produzca más de lo que consuma, un compañero de crianza por quien valga la pena postergar la maternidad y apostarle a otra cosa. Muchas adolescentes optan por la maternidad pues anticipan la ausencia de padres eficaces.

Vamos por partes. El primer punto de Gaviria me parece válido, al menos para el punto en particular a tratar (el aumento de embarazos adolescentes). La imagen idealizada de la maternidad es una constante de larga duración, y no puede por si sola explicar el aumento en las tazas de embarazo; de acuerdo. Y si Gaviria se hubiera quedado ahí, quizás su columna no tendría tanto de criticable. Pero no lo hizo, porque inmediatamente tenía que lanzarse a una diatriba anti feminista.

Lo primero que hace el señor Gaviria es tratar de conmovernos sobre la desdichada situación de los hombres de bajos recursos. Después de ilustrarnos, a manera de anécdota casual que la mayoría de los puestos claves de poder en la sociedad siguen dominados por hombres (pequeño detalle), Gaviria trata de desviar la atención: es que no se dan cuenta que hay también hombres marginados.

Siguiendo está lógica, trata de insinuar que de alguna manera la idea de que la visión feminista convierte a los hombres en “desechables de la cultura”, o mejor dicho, que devalúa la vida de los hombres.

Antes de adentrarme en este punto, me pregunto ¿De dónde saca semejante conclusión? No lo sé. Tampoco sé de donde saca de la columna de Thomas la idea de que las feministas parten de la premisa para hacer sus análisis, de que existe “una conspiración masculina” en la cual se basan todos o la mayoría de los problemas sociales. Lo más parecido a esta idea es cuando Thomas escribe “Así, el cuerpo femenino adolescente ha sido arrebatado por esta misma cultura y entregado a los hombres, quienes fueron proclamados como sus dueños, amos y señores”; Thomas no está diciendo que eso es producto de una “conspiración” (a menos que una piense que la cultura es parte de una conspiración masculina) y ciertamente no está tratando de convertir eso en una explicación universalizante de “todos los problemas sociales”.

Si, es cierto que existen algunas feministas que piensan que la “superestructura” determinante de las injusticias sociales es el patriarcado. Pero eso no quiere decir que todas las feministas lo hagan, o que incluso todas interpreten el significado central del patriarcado de la misma manera.

Volviendo a la idea, si, es muy lamentable que existan hombres marginados. Y seguramente su condición afecta la vida con sus compañeras femeninas. Contrario a lo que piensa el señor Gaviria, no creo que las feministas piensen que eso deseable o un cuestión secundaria. Pero el problema es que no estamos hablando de los hombres, estamos hablando de las mujeres, en particular de las adolescentes embarazadas. Son ellas, en teoría, quienes deberían decidir si quieren o no tener hijos. Y el punto es que no lo están haciendo o si lo hacen lo hacen bajo diversas formas de coerción. Esa decisión no debería depender de manera alguna de los hombres, sino de las mujeres quienes son las que ponen el cuerpo. Detalle que se le escapa al señor Gaviria.

Sin embargo Gaviria nos da una explicación de la relación entre ambos, una de por sí que suena bastante rebuscada, que además parte de unas premisas más que cuestionables. Según él, y vuelvo y lo cito:

Para muchas de ellas, la decisión de tener un hijo es también una abdicación, una reflexión sobre la imposibilidad de encontrar un hombre que produzca más de lo que consuma, un compañero de crianza por quien valga la pena postergar la maternidad y apostarle a otra cosa. Muchas adolescentes optan por la maternidad pues anticipan la ausencia de padres eficaces.

Si mal no lo entiendo, lo que dice Gaviria es que, porque muchos hombres son fracasados económicamente, las mujeres deciden anticiparse a la imposibilidad de encontrar un compañero solvente, ergo deciden tener hijos. Honestamente tengo que admitir que no comprendo la lógica del argumento, pero si puedo al menos señalar que parte de premisas bastante cuestionables y que además su conclusión (siguiendo las mismas premisas) parece contraria al sentido común.

Empecemos por la conclusión ¿Si los hombres que rodean a las mujeres son fracasados económicamente, porque una mujer querría tener un hijo con alguno de ellos? ¿De hecho, que otra cosa que el culto a la maternidad como rol social que se les ha infundido desde pequeñas podría explicar el afán de tomar una decisión a todas luces desfavorable? No lo sé.

Pero si la lógica del argumento es contraituitiva, las premisas están viciadas, y por usar la palabra del señor Gaviria “parcializadas”. Por un lado hay una clara insinuación de la naturalidad del rol de madres que las mujeres deben tener. Según ello, las mujeres ante una situación desventajosa de sus compañeros, se “anticipan” a la ausencia de “padres eficaces” teniendo un hijo. Por otro lado nos avisa de entrada Gaviria, si los hombres que rodean a las mujeres estuvieran en mejor situación, estas podrían darse el lujo de “postergar” la maternidad, claro está. Si eso no es una insinuación teleológica sobre el rol femenino en la sociedad, de que es perfectamente normal pensar que las mujeres tarde o temprano TIENEN que ser madres, no sé que pueda ser.

Ni hablar de la idea omnipresente del hombre como “proveedor”. Pareciera que para el señor Gaviria el rol del hombre en la familia es el de proveedor, y que las mujeres deben esperar uno que “produzca más de lo que consuma” (la idea de que en una situación particular de necesidad económica que la mujer asuma o contribuya el sostenimiento de la familia y el hombre ayude con la crianza y los quehaceres domésticos, no parece cruzársele por la cabeza a Alejandro).

En últimas, yo diría que la columna del profesor Gaviria es un excelente ejemplo de todos los vicios tan típicos – y socialmente aplaudidos- del anti feminismo. Lo peor de todo es que trata de disfrazarse detrás de un manto de objetividad y de cientifismo, que definitivamente no le queda.

8 comentarios:

MariaPaulaLG dijo...

hahahahahahahahahahahahahaha uy, acaba de ser comprobado mi esterotipo del clasico economista uniandino, que bestialidad!

Anónimo dijo...

Repulsivo feminista masculino, vergüenza del gremio.

HJC

MariaPaulaLG dijo...

Me refiero al señor Gaviria, quien supongo tiene una esposa que no esta marginada socialmente porque esta al lado de un hombre que no es precisamente alguien que se sienta fracasado.

juglar del zipa dijo...

lo que hace el señor decano es construir toda una nueva teoría a partir de dos adagios populares que rezan:
1. todo hijo trae pan debajo'el brazo.
2. papá es cualquier hijueputa pero mamá solo hay una.
evidentemente ambos retazos de sabiduría popular nos remiten a importantes conceptos economicistas como (1) el actor racional y (2) el acceso a información disponible sobre el mercado.

gaviria se equivoca. la conspiracion no es masculina, es solo de los economistas de los andes.

Anónimo dijo...

No es la primera, y anticipo que no es la ultima vez que Gaviria alega contra alguien atribuyéndole argumentos que nunca uso pero que él infiere que si. (Es lo que se llama en francés "procès d'intention", literalmente "juicio a las intenciones"). Muy paciente Sergio en darse a comentarlo.

o-lu
http://socioenlinea.blog.lemonde.fr/

German Romero dijo...

Hasta donde, los estereotipos que fe forman las personas, son capaces de llegar al mundo en genereal, me refiero a la cantidad de ofenzas a la Universidad de los Andes, al decano, por expresar las opiniones.. ¿que pasaría si fuese otra personas?

galactus dijo...

Si. De acuerdo tambien con el ultimo parrafo, lo que mas me parece desagradable de los argumentos de Gaviria es ese tono pseudo-cientifico pseudo-objetivo.

Pasando a otro tema, no puede configurar su blogger para activar el RSS de su blog? no he podido meterlo a mi programa de lectura de blogs...

Maldoror dijo...

Galactus:

La verdad me puse a mirar lo del RSS y no sé en que parte se activa eso ¿Ud me podría decir?