miércoles, 26 de septiembre de 2007

En un colombiano más también hay espacio para el humor

Escribe nuestro humorista favorito, Londoñito, en su última columna, sobre todo el escandalo del que he hablado en las dos entradas anteriores:

Aquí serían incapaces de insistir en ese debate, porque tendrían que rendirse ante las evidencias que el país conoce de sobra. Que los sindicalistas están protegidos como en ningún país del mundo; que el Gobierno respeta y estimula su actividad; que no hay un solo cargo serio que pueda sostenerse ahora en materia de persecución sindical, y que ni siquiera las dudosas estadísticas de otros tiempos pueden presentarse, ni de lejos, para insistir en que este es un detestable país donde se mata las organizaciones del trabajo y se persigue sin tregua a sus paladines.
El problema es que ya no da risa, sino pena y hasta rabia....mal, Londoñito, muy mal...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo creo que eso amerita carta a la defensora del lector y sancion del periodico. Acaso un columnista tiene patente de corso y puede decir cuanta mentira le entre en gana?

Quién garantiza que desde esas paginas de opinion no se estén gestando proyectos fascistas?